martes, 28 de diciembre de 2010

Anecdotario: los goles olímpicos

Por Ricardo Gorosito, socio del CIHF

Son una rareza en el fútbol, pero tienen historia. Hurgando en diarios, revistas y cuanta publicación haya caído en nuestras manos, descubrimos algunos datos que han enriquecido aun más el ya frondoso anecdotario futbolero. Veamos:

Londres 1924

La International Board, es el más alto organismo legislativo del fútbol mundial. Se encarga de elaborar las reglas de este deporte y de hacerlas oficiales con apoyo de la FIFA.
Representantes de ésta, Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales se reúnen en Londres anualmente entre febrero y marzo para estudiar, discutir y aceptar o rechazar posibles alteraciones a las Reglas del Juego.

El sábado 14 de junio de 1924, la entidad produjo una importante modificación al reglamento. Dispuso que el tiro de esquina, que hasta ese momento era indirecto, pasara a ser “directo”, siendo válido el gol logrado desde un córner.

El clásico de La Plata

Y al día siguiente, es decir el domingo 15 de junio descubrimos un caso curioso.
Esa tarde se llevó a cabo el clásico platense en la cancha de 1 y 57. Estudiantes y Gimnasia no se enfrentaban desde 1918 por haber militado en distintas Asociaciones a raíz de la fractura que sufrió el fútbol argentino en 1919 y que diera lugar a la creación de la Asociación Amateur Argentina de Fútbol, entidad paralela a la “oficial”, la Asociación Argentina de Fútbol. En 1924, el equipo estudiantil desertó de la “oficial” y se pasó a la “disidente”.

El partido finalizó 1 a 1, pero cuentan las crónicas, que en el segundo tiempo el puntero Luis Rimassa de Gimnasia, marcó un gol directamente de un tiro de esquina y el juez lo anuló “correctamente de acuerdo con el Reglamento”. Por supuesto nadie sabía de la modificación. La noticia recién llegó semanas después.

El primero en Gran Bretaña

En el país de los inventores del fútbol, el primer gol registrado oficialmente se produjo el 21 de agosto de 1924. Lo convirtió el delantero Willie Alston del St. Bernard F.C. de Edimburgo, club desaparecido en 1943, al Albion Rovers por la 2ª. división de Escocia.

Otras fuentes citan a William "Billy" Smith del club inglés Huddersfield Town como el autor del primer gol por esa vía, pero como no especifican la fecha, nos quedamos con el de Alston.

El gol de Onzari

Es sin dudas el más famoso de todos los convertidos en nuestro país. Allí tuvo su bautismo.
Uruguay, campeón olímpico de ese año en los Juegos de París, fue homenajeado por la Asociación Argentina con un partido amistoso fijado para el domingo 28 de septiembre de 1924 en la cancha de Sportivo Barracas. Ésta, inaugurada en 1920, tenía su entrada principal por la esquina de Iriarte y Luzuriaga y fue el escenario más importante de ese entonces.
Fue tanta la cantidad de gente que se hizo presente, que las tribunas se vieron desbordadas y a los 4 minutos de juego, el partido se suspendió por invasión del público.
Se dispuso jugarlo el jueves 2 de octubre y para evitar que se repitieran los incidentes, se rodeó el campo de juego con un alambrado.

La jugada que hizo memorable a este encuentro se produjo a los 12 minutos del primer tiempo, cuando el puntero izquierdo de Huracán, Cesáreo Onzari ejecutó un tiro de esquina que superó al arquero Andrés Mazali. Hubo protestas uruguayas aduciendo que Manuel Seoane había molestado al arquero, pero lo concreto fue que el juez oriental y ex jugador, Ricardo Vallarino, sancionó el gol. La modificación de la International Board ya había llegado al Río de la Plata. Finalmente, Argentina ganó 2 a 1.

Y a partir de entonces, al alambrado inaugurado esa tarde y al gol logrado desde un córner de los llamó “olímpico”, por el título que ostentaban los uruguayos.
No fue el primero en el mundo, pero sí a nivel selecciones nacionales y acaba de cumplir 85 años.

El primero en primera

Las crónicas de fútbol de entonces no mencionan ninguna conversión “olímpica” hasta la fecha inicial del campeonato de 1925 de la Asociación Argentina jugada el domingo 5 de abril. Ese día, Argentinos Juniors le ganó 3 a 2 a Porteño, con el gol “olímpico” que su delantero Héctor Rivas marcó a los 44 minutos del segundo tiempo.

El primero del profesionalismo

Ya instalado el profesionalismo en 1931, en la primera fecha jugada el 31 de mayo se produjo el primer gol desde el córner. Su autor fue el puntero Alfio Foresto, de San Lorenzo, al arquero José Spadazzi de Tigre a los 20 minutos del primer tiempo y que significó el tercer gol sanlorencista que finalmente ganó por 4 a 2.

Algunos recordados y otros no tanto

Ricardo Daniel Bertoni tuvo el privilegio de señalar dos goles olímpicos en Copa Libertadores para Independiente. El primero el 29 de septiembre de 1974 en el estadio Centenario a Walter Corbo de Peñarol. Los rojos ganaron 3 a 2.
Nueve meses después, en Avellaneda ante Cruzeiro, marcó otro a los 21 minutos del segundo tiempo al arquero Raúl. El resultado final fue 3 a 0.


En el Apertura 94, Paulo Silas le marcó un gol olímpico a Talleres de Córdoba, en el mismo arco que le marcó a Boca.

Como dijimos al comienzo, los goles olímpicos son rarezas que suceden muy de vez en cuando. Pero en el torneo de Primera B de la temporada 1991/92, el delantero de San Miguel, Jorge Francisco Almirón, convirtió dos goles olímpicos al arquero Miguel Angel Serrato de Ituzaingó que sirvieron para que su equipo ganara por 2 a 1. No se recuerda en nuestro fútbol un hecho similar.

En la temporada de Primera D de 1986/87, el primer gol del torneo fue olímpico. Lo señaló Jorge Martínez de Brown de Adrogué al arquero Schiavo de Barracas Central.

El último

Y para finalizar ¿cuándo se produjo en primera división el último gol olímpico?
Fue hace muy pocos días, el 9 de mayo de 2010 y lo hizo Leonel Núñez de Independiente al arquero Luis Ojeda de Argentinos Juniors.
El anterior data del 22 de agosto de 1999 por el Torneo Apertura. Instituto de Córdoba venció 2 a 0 a Unión en Santa Fe y lo hizo Fernando “Pucho” Castro a los 12 minutos del segundo tiempo. El arquero de Unión fue esa tarde Oscar Fernando Passet.



Suceden de vez en cuando, pero no desesperemos, ya aparecerá alguno que seguramente disfrutaremos, siempre y cuando no sea en el arco de nuestro equipo…


Fuentes consultadas:

Página oficial de F.I.F.A.
Revista “Sólo Fútbol” 1988/1992
Argentina-Uruguay 1902/1940 – Libro de la International Federation of Football History & Statistics – Hamburgo 2000
Historia del Fútbol Platense – Miguel Bionda – 1945
Historia de la Selección Argentina – “El Gráfico” – 2000 – Macías-Manrud
Agradecimiento a Jorge Gallego, investigador y socio del C.I.H.F.

sábado, 29 de mayo de 2010

Los tres escoceses de Newell’s

Por Ricardo Gorosito (Socio del CIHF)

Fue en el conflictivo año futbolístico de 1948. Era por entonces representante de Newell’s en la A.F.A. el ex jugador de la institución Manuel “Lito” González a quien la casa de la calle Viamonte le encomendó la tarea de contratar a los árbitros ingleses que llegaron al país ese año.

Pero además de cumplir con esa misión, también realizó gestiones para traer a su club a tres jugadores escoceses que pertenecían a un combinado de la divisional “B” de ese país y sobre los que al parecer le habían contado maravillas. La campaña de los rojinegros en esa temporada fue buena, finalizando en el quinto puesto con un equipo en el que se destacaban Musimessi, Colman, Sobrero, Lombardo, Faina y un exquisito delantero que se había iniciado en Estudiantes: Juan Armando Benavídez.

En la 10ª fecha, Newell’s logró una gran victoria ante Boca en la propia Bombonera por 1 a 0 (gol de Contini), ubicándose a dos puntos de los líderes que eran Estudiantes, Independiente y Platense. Un día antes habían arribado los tres nuevos delanteros cuyos nombres eran: John William KILPATRIC del Morton (interior derecho), Stewart MC CALLUM (centro delantero) del Hearts of Midlothian, y Donald MC DONALD (puntero izquierdo) del Kilmarnock. Los dos primeros rondaban los 25 ó 26 años y el último, que era el más joven, tenía 22.

Luego de la valiosa victoria en la Boca, Newell’s recibía la visita de Gimnasia, penúltimo en las posiciones. El técnico Gerónimo Díaz dispuso para ese partido el debut de los tres extranjeros y para ello dejó afuera a Benavídez, al uruguayo José María Medina y al wing Ramón Moyano. La expectativa se vio reflejada en la gran concurrencia al estadio rojinegro y en la recaudación que orilló los 30.000 pesos de ese tiempo. Pero el fiasco también fue grande. Newell’s perdió 2 a 1 y la actuación de los británicos fue lamentable. Veamos lo que publicó el diario “El Mundo” al día siguiente con el título “Habrá que esperar”:
“Diversos factores conspiraron para el buen éxito del debut de los delanteros escoceses, desde hace poco incorporados a Newell’s. Fue evidente que la escasa colaboración de sus compañeros de equipo repercutió en el desempeño de los extranjeros. Porque cuando se decidió prestarles la ayuda necesaria para hacerlos entrar en juego, fracasaron rotundamente. Es que los largos minutos de espera, de aislamiento, les restó confianza, y tal vez los desmoralizó. De otra manera no puede justificarse tan pobre rendimiento, después de haberse mostrado tan capaces en las prácticas previas al match. Será necesario, entonces, esperar nuevas presentaciones para dar un juicio definitivo.”

Otro comentario del mismo diario justifica en parte esa mala actuación y es más elocuente cuando se refiere a la falta de apoyo de los restantes compañeros: “…Más vale camino viejo conocido que nuevo por conocer. Tuvieron éstos razón pero por obra y gracia de los propios integrantes del conjunto, que con un egoísmo rayano en lo antideportivo, bregaron con un tesón digno de mejor causa para que durante el partido, especialmente en la primera etapa, los escoceses no entraran en juego. Prueba de ello es el hecho que cuando transcurrían 34 minutos del primer tiempo, recién un jugador extranjero fue habilitado directamente. El agraciado fue Mac Callum y su “hada bienhechora” se llamó Buján. Ya para entonces los players locales habían escuchado sonoras silbatinas de sus adictos, lo que motivó a los 24 minutos la reacción de Buján, quien cambió con espectadores de la platea palabras que motivaron primero la intervención del juez de raya y luego del árbitro Harry Hartles.”

Algo de eso hubo, porque en una nota que la revista “Súper Fútbol” le hizo a Arturo Buján en 1987, así explicaba el delantero ese partido:
“No se podía intentar nada con ellos. Eran muy malos. Yo llevaba la pelota, amagaba que se las iba a dar y me volvía. Era un suicidio dársela a ellos. La perdían siempre. Los dirigentes se molestaron, dijeron que yo les había hecho un boicot y me multaron con trescientos pesos. Yo no quería jugar, me hice el enfermo, pero me amenazaron con rescindirme el contrato. Era de familia humilde, necesitaba el dinero. No era mucho, pero ganando un partido me llevaba 150 pesos …”

La cuestión fue que con fecha 14 de julio y con la firma del presidente Ambrosio Rimoldi, el club le envió una carta en la que le notificaba la resolución: “Multa aplicada al jugador Arturo Buján - Vista la actitud de indisciplina observada en el curso del encuentro disputado en nuestro estadio frente al Club Gimnasia y Esgrima La Plata, y a la visible falta de respeto para con un sector del público asistente, y considerando que dicha actitud no puede tolerarse, salvaguardando los principios de disciplina y de moral que debe mantener todo deportista, profesional o amateur, se resuelve aplicar al jugador Antonio Buján una multa de trescientos pesos moneda nacional”.

Este tipo de sanciones eran comunes en aquellos años y el abuso de que hicieron gala los dirigentes, motivaron que en noviembre se declarara una huelga que duró casi seis meses.
Pero, ¿qué pasó después con los escoceses? Más allá de si hubo o no boicot, lo concreto fue que para Kilpatric y Mc Donald el encuentro ante Gimnasia fue debut y despedida. Mc Callum jugó dos partidos más y luego se volvieron a Escocia. Al parecer las virtudes expuestas al dirigente que los trajo no eran tales…

Para Buján prácticamente fue el fin de su carrera en Newell’s. En la segunda rueda de 1948 ya no jugó y al año siguiente lo hizo en los dos primeros partidos y fue transferido inmediatamente a Atlanta donde jugó hasta 1951 y un año después en Quilmes en Primera B.

Fuentes consultadas:
Diario “El Mundo” del 28 de junio de 1948.
Revista “Súper Fútbol” – Nº 4 – Junio de 1987

martes, 22 de diciembre de 2009

Los medios y la cobertura de aquellas copas olvidadas

Por Guillermo Schoua (Socio del CIHF)

A lo largo de la historia del Fútbol Argentino, se disputaron diversos torneos organizados por la entidad madre, o sea, la AFA. Fundada en 1893, esta centenaria Asociación Nacional dispuso la creación de los
campeonatos, conocidos por el público en general y con mayor difusión los que se celebran desde 1931, cuando comenzó el profesionalismo. Sin embargo, otros certámenes oficiales se han jugado en diversos momentos. Son las "copas" o torneos de eliminación directa, similares a la FA Cup de Inglaterra o la Copa del Rey de España. Este tema ya se ha tratado en bastantes medios, y en sitios como RSSSF se pueden ver los ganadores de estos trofeos. No hay discusión posible sobre la oficialidad de estas competencias, al ir a ver los reglamentos de época firmados en las reuniones del Comité Ejecutivo de la Asociación. Pero lo que sí han debatido desde algunos sectores es la importancia de estos lauros. Hasta han llegado a decir que los medios nunca difundieron el desarrollo de estas copas salvo cuando tiempo atrás se debatía sobre la cantidad de goles que Francisco Varallo había marcado en Boca en comparación con Martín Palermo. El objetivo de esta nota es justamente analizar que publicaban los diarios y revistas no solamente en el momento de jugarse esas copas "olvidadas", sino también repasar publicaciones posteriores, para tratar de averiguar si la "desestimación" comentada fue así. Vamos a revisar algunos medios a manera de ejemplo.

En primer lugar encontramos un recorte del periódico "La Argentina" de 1913 en el que se hace un recuento de todos los títulos correspondientes a la Copa Competencia obtenidas hasta ese momento. Podemos entonces comprobar que si bien no existían las computadoras, y el acceso a la información era complicado, no era imposible ir a repasar que equipos habían sido campeones anteriormente.



Otro diario llama la atención. En este caso es "El Mundo", y narra la obtención de la Copa Ricardo Aldao a manos de River en su edición del 16 de enero de 1938. La nota dice textualmente "es triple campeón, repitió la Hazaña de Racing". El equipo de Avellaneda entre 1917 y 1918 había obtenido el torneo de la AFA, y las copas Ibarguren y Aldao, lo mismo que ganó River entre 1937 y 1938.



Pero claro, se puede argumentar que mientras las copas se jugaban, los medios brindaban información relativa a estos torneos. Es cierto, no habría mucho sentido en poner el historial de ganadores de la Copa de Honor para una publicación de mediados de los '60. De la misma manera que hoy en día no tendría sentido que salga un listado con los que ganaron la Copa Mercosur... y nadie discute la oficialidad del trofeo que se disputó entre 1998 y 2001 bajo la organización de la Conmebol.

De todas maneras, entre fines de los '80 y mediados de los '90, la revista "El Gráfico" editaba un anuario y en él se incluyó el siguiente cuadro con todos los títulos oficiales obtenidos por cada club a lo largo de la historia. Boca e Independiente figuran en el tope entre los más ganadores, seguidos de cerca por River.



Y para el final, en un álbum que salió en 1997, un medio hacía una especie de "juego", otorgando distintos puntajes a cada certamen logrado por los equipos argentinos. Por ejemplo, un campeonato argentino (sin distinción sobre la era en la que se obtuvo) recibía 40 puntos, una Libertadores 80 y una Copa como la Beccar Varela, unos 10.

Si bien el criterio es discutible, está claro que en esta lista sólo aparecían torneos oficiales. El medio que publicó este ránking fue nada más y nada menos que Olé, el único diario deportivo del país, quien años después discutiría la validez de estos certámenes, argumentando que "no eran serios y nadie los contaba".


miércoles, 8 de julio de 2009

Estadísticas: Vélez Campeón

Por Federico Sampayo (Socio del CIHF)

· * Ricardo Gareca utilizó 24 jugadores en el Clausura. Emiliano Papa, Sebastián Domínguez y Germán Montoya disputaron los 1710 minutos del certamen. Hernán Rodrigo López también disputó 19 partidos, pero fue reemplazado en 7 ocasiones. El que menos jugó, Ricardo Alvarez (17 minutos, en el triunfo sobre Gimnasia en Jujuy).

· * Vélez cayó sólo ante Gimnasia de La plata (1 a 3), nunca perdió como local y consiguió la valla menos vencida, con 13.

· * Germán Montoya mantuvo su valla invicta en 10 cotejos. Su récord sin goles en contra fue de 340 minutos, logrado entre las fechas 14 y 18. De todos modos, estuvo lejos de la marca conseguida por Pablo Migliore, arquero de Racing, con 538 minutos sin que le marquen tantos.

· * De los 29 goles que hizo el Fortín, 21 fueron en los segundos tiempos. Fue el equipo que más anotó en los períodos complementarios. Colón hizo 20.

· * Fue el que más tantos marcó de penal, con 4, misma cantidad que Lanús. Todos los hizo Hernán Rodrigo López. También fue al que más le concedieron, con 7, y el que más falló, con 3.

· * López, el goleador del equipo con 11, malogró 2 penales (Joaquín Larrivey erró otro), al igual que Daniel Montenegro, de Independiente.



· * Anotó sólo un gol de tiro libre directo: Víctor Zapata, ante Racing. Desde afuera del área, hizo otros 2: Darío Ocampo y López.

· * Sólo ante Independiente y San Martín de Tucumán no metió goles. En ambos casos, el resultado fue 0 a 0 como visitante. En el estadio Amalfitani, siempre marcó.

· * Vélez anotó 12 goles como visitante, a uno de los que más hicieron: San Lorenzo, Huracán y Colón, con 13.

· * Fue el equipo con menos goles en contra de local, con 5. Por supuesto, al que menos le marcaron de visitante, con 8. En los segundos tiempos, sólo recibió 5 tantos.

· * Diez futbolistas se anotaron en la red: López (11 goles), Moralez (5), Cristaldo (4), Larrivey (3), Coronel (1), Domínguez (1), Martínez (1), Nanni (1), Ocampo (1) y Zapata (1).

· *Terminó siendo el conjunto con más goles provenientes desde el banco de suplentes, con 5, al igual que San Martín de Tucumán. Nanni, Coronel, Cristaldo, Ocampo y Martínez metieron un tanto entrando como relevos.

· * Los 2 penales en contra que sufrió Vélez en el campeonato se los cobró nada menos que Gabriel Brazenas (el mismo árbitro del último partido, contra Huracán). Fueron ante Argentinos y Racing.

viernes, 12 de junio de 2009

Mundialistas uruguayos en Argentina

Por Italo Moreno (Socio del CIHF)

En el fútbol argentino, además de ser un exportador de jugadores, también es importante la llegada de futbolistas a jugar en los distintos clubes de Argentina.
Generalmente son los países vecinos que aportan jugadores y principalmente desde el Uruguay, por su cercanía es el país que mas futbolistas han jugado en canchas argentinas. Hubo temporadas que se registraron en los distintos clubes, cerca de cincuenta jugadores uruguayos en la AFA. (Por ejemplo en la temporada 1987, por nombrar una de las mas numerosas).

Nombrar la extensa lista de jugadores orientales del Río de la Plata, que pasaron por los distintos clubes, importantes en cada momentos de la historia del fútbol argentino, seria nombrar a varios que tuvieron ese privilegio, en ser reconocidos por su hinchada con el grito de ...Uruguayo...Uruguayo.. Uruguayo!!!! por su calidad de juego y a otros que no lo fueron tanto, a pesar de ser grandes figuras en su país.
Desde casi el comienzo del fútbol en el Río de la Plata, en ambas capitales comenzaron los intercambios de partidos, y también jugadores que cruzaban de Montevideo a Buenos Aires y viceversa.
Saber quien fue el “primer adelantado uruguayo” en jugar en las canchas argentinas, es algo la cual investigamos, por el momento, Jorge Gallego, Socio del CIHF e historiador, dice que se trataría de Julio Negrón, que llegó a jugar en Belgrano AC en el año 1897, y que en años siguientes, 1898 y 99 aparece en la formación del equipo de Lobos A.C. Posteriormente éste jugador aparece jugando al Polo.
Negrón fue uno de los primeros jugadores “criollos” en Montevideo, cuando el fútbol daba sus primeros pasos; en 1891 aparece en el Acta de fundación del Central Uruguay Railway Cricket Club, como uno de los pocos socios criollos, y alineó en los primeros encuentros frente al Albión y “teams” de los marinos ingleses que desembarcaban en el puerto montevideano, apareciendo en la formación del CURCC, como un jugador destacado en defensa. En los años 1894 y 95 ocupó el cargo de vocal en la comisión directiva aurinegra, cuando los cargos eran ocupados por altos funcionarios del ferrocarril, lógicamente de origen ingles.
Dilucidar de que forma llega a jugar, Negrón a Buenos Aires, es difícil, se pueden tejer varias conjeturas, una que bien puede ser empleado del ferrocarril (Central Uruguay Railway Company) y haber pedido su trasladado, para trabajar en Buenos Aires, otra posibilidad, es que en el Uruguay en 1897, año que juega en Belgrano, se produce una sublevación armada y posterior asesinato del Presidente uruguayo, Idiarte Borda, y a partir de ese hecho, se produjeron destierros políticos, el clima no era el mejor en el Uruguay y bien podría Negrón ser una de esa personas que tuvieron que sufrir ese “destierro”, no lo sabemos.

A partir de allí, se tienen más datos de jugadores uruguayos que llegaron a los principales clubes de Buenos Aires, muchos de ellos destacados y que dejaron su calidad de juego. Con el comienzo de un nuevo siglo llegarían los partidos oficiales por las distintas copas, entre uruguayos y argentinos. En 1904 llegan los hermanos, Amilcar, Carlos y Bolivar Céspedes a Barracas AC huyendo de Montevideo dado que serian reclutados forzosamente para enrolarlos en el ejercito, ya que había una Guerra Civil, declarados como desertores junto a Gaudencio Pigni (jugador y socio fundador del Club Nacional de Fútbol, en 1899), permanecieron en Buenos Aires una temporada, hasta que obtuvieron un salvoconducto para ingresar al Uruguay nuevamente.
Allí comienza por entonces una continuidad de pases de jugadores desde Montevideo principalmente.
Por nombrar algunos, Cayetano Saporiti (internacional arquero del seleccionado uruguayo) en 1905 llegó a Barracas A.C., Juan Pena en Belgrano AC en 1908, el cual se puede decir que fue el primer uruguayo campeón en Argentina, dado que es año el club obtiene el título.
Le sumamos a José Benincasa, Angel Romano, Juan Delgado los tres en Boca Juniors 1913 y 14, en el comienzo del profesionalismo llegan, Juan Carlos “Nino” Corazzo, donde juega un solo partido en Racing y luego se cruzó la calle para jugar en Independiente y ser el conductor de lo rojos de Avellaneda por varias temporadas. En la década del 40 llega a Boca, Severino Varela, finales de 1949 a River “un botija” llamado Walter Gómez, en Independiente ya en la década de los 60, “el chivo” Pavoni, hasta llegar a Enzo Francescoli, el último ídolo en tierras argentinas.
Para hacer una lista mas breve, con la llegada del profesionalismo, el registro de los jugadores uruguayos ya era moneda corriente, y algunos de esos jugadores eran mundialistas, es decir que fueron integrantes de los distintos planteles de la celeste en los mundiales de fútbol.

Para ello repasamos los jugadores que integraron los diferentes planteles mundialistas, es la siguiente:


1930
José Leandro Andrade / Atlanta 1933 – Talleres-Lanus 1934 (Clubes fusionados)
Héctor Castro / Estudiantes de LP 1932-33
Pablo Dorado / River Plate 1932-35
Carlos Riolfo / Estudiantes de LP 1932-33

1950
Juan Burgueño / Atlanta 1947
Ernesto Vidal (Italiano, nacionalizado uruguayo) / Sportivo Belgrano de la Liga Rosarina 1926, con 20 años llega a las inferiores de Rosario Central debuta en primera en 1941 y juega hasta 1947, que pasa a Peñarol de Montevideo.

1954
Javier Ambrois / Boca Jrs. 1958-59 - Lanus 1960
Luís Ernesto Castro / River Plate 1950
Carlos Luís Borges / Racing 1961-63 – Platense 1964 (En el ascenso)
Omar Pedro Méndez / Ferro C. Oeste 1958 (En el ascenso) y 1959 (Primera División) – Independiente 1960
Juan Eduardo Hobberg (Argentino, nacionalizado uruguayo) / (Comenzó en el ascenso, Argentino de Rosario 1944-45 y Central Córdoba 1945-46) Rosario Central 1946-48 (En Primera División)

1962
Eliseo Alvarez / Platense 1968
Pedro Ramón Cubilla / Huracán 1963-64 – Quílmes 1966
Luis Alberto Cubilla / River Plate 1964-68 (DT, Newells Old Boys, River Plate y Racing)
Julio Cesar Cortes / Rosario Central 1965
Guillermo Escalada / Gimnasia y Esgrima de LP 1964-65
Rubén Adán González / Velez Sarsfield 1964 – Boca Juniors 1965
Domingo Salvador Pérez / River Plate 1961
José Francisco Sasía / Boca Jrs 1960 – Rosario Central 1965
Horacio Federico Troche / Huracán 1963
Roberto Scarone (DT: Selección Uruguay) /Gimnasia y Esgrima LP 1939-48 (DT, Gimnasia y Esgrima LP y San Lorenzo)

1966
José Eusébio Urruzmendi / Independiente 1968
Héctor Salvá / Gimnasia y Esgrima de LP. 1968- 69
Walter Taibo / Huracán 1959-60
Milton Viera / Boca Jrs 1968
Eliseo Alvarez, Julio César Cortes, Domingo Pérez, José Francisco Sasia y Horacio Troche. También convocados en el Mundial 1962.

1970
Rubén Laudelino Bareño / Racing 1974
Francisco Cámera / Platense 1968
Walter Luís Corbo / San Lorenzo 1979-80
Roberto Matosas / River Plate 1964-68
Julio W. Montero Castillo / Independiente 1973
Luís Cubilla y Juan E. Hobberg (DT Selección Uruguay). También presentes en el Mundial 1962 y 1954 respectivamente.

1974
Alberto Víctor Cardaccio / Racing 1975
Luís Garisto / Independiente 1969-1973 (DT. Estudiantes de LP, Gimnasia y Esgrima de LP, Unión de SF., Argentinos Jrs. y Banfield)
Mario Walter González / Chacarita Jrs 1980 (En el ascenso)
Gustavo Daniel Fernández / Gimnasia y Esgrima de LP 1985
Baudilio Jáuregui / River Plate 1973-74 – Unión de Santa Fe 1975-78 (DT. Quilmes)
Julio Cesar Jiménez / Vélez Sarsfield 1978-80 – Ferro C. Oeste 1981-82 – Instituto de Cba. 1986-87 – San Martín de Tucumán 1987-88 (En el ascenso) y 1988-89 (En Primera División) (DT Inferiores de Vélez Sarsfield)
Juan Masnik / Gimnasia y Esgrima de LP 1968-70
Fernando Morena / Boca Jrs 1984
Ricardo Elbio Pavoni / Independiente 1965-76 (DT Inferiores de Independiente)
Roberto Porta (DT. Selección Uruguay) / Independiente 1931-33.
Luís Cubilla, también convocado en los mundiales 1962 y 1970; Julio Montero Castillo convocado en Mundial 1970.

1986
Carlos Aguilera / Racing 1986-87
Fernando Harry Alvez / Dep. Mandiyú de Ctes. 1992-93 - San Lorenzo 1995
Antonio Alzamendi / Independiente 1978-82 – River Plate 1982-88 – Dep. Mandiyú de Ctes. 1990
José Alberto Batista / Dep. Español 1985-94 – Gimnasia y Esgrima Jujuy 1995-96. En el ascenso regreso a Dep. Español 1998-99 y Argentinos de Quilmes 1999-2000
Wilmar Rubens Cabrera / Dep. Mandiyú de Ctes. 1988-89
Jorge Orosmán Da Silva / River Plate 1987-89
Enzo Francescoli / River Plate 1983-86 y 1994-97
Nelson Daniel Gutiérrez / River Plate 1985-88
Rubén Walter Paz / Racing 1987-89 y 1990-93- Godoy Cruz de Mza. 1995-96 (En el ascenso)
Ruben Fabián Pereira / Boca Jrs. 1992-93
Eliseo Roque Rivero / Platense 1986-87
Mario Daniel Saralegui / River Plate 1986-87 – Estudiantes de LP. 1987-88
Venancio Ariel Ramos / Independiente 1987-88
Cesar Javier Vega / Dep. Mandiyú 1988-91

1990
Pablo Javier Bengoechea / Gimnasia y Esgrima de LP. 1992
William Adrián Castro / Gimnasia y Esgrima de LP. 1985-86
Hugo De León / River Plate 1988-90
Alfonso Enrique Domínguez / River Plate 1992-93
Daniel Fonseca / River Plate 2002, no llegando a jugar partidos oficiales, si en amistosos.
José Oscar Herrera / Newell`s Old Boys 1997-98
Sergio Daniel Martinez / Boca Jrs 1992-97
Santiago Javier Ostolaza / Gimnasia y Esgrima de LP. 1993
Elso Gregorio Pérez (Ayudante DT Selección Uruguay) / (DT. Gimnasia y Esgrima de LP., Independiente, Olimpo de Bahía Blanca y Argentinos Jrs.)
Eduardo Pereira / Independiente 1988-90
Oscar Washington Tabaréz (DT. Selección Uruguay) / Boca Jrs 1990-93 y 2002
Adolfo Javier Zeoli / Dep. Manduyú de Ctes. 1990 – Talleres de Cba. 1991-92 – River Plate 1992-93
Fernando Harry Alvez, Carlos Aguilera, Antonio Alzamendi, Enzo Francescoli, Gutiérrez, Rubén Walter Paz y Rubén F. Pereira también habían sido convocados para el Mundial 1986.

2002
Washington Sebastián Abreu / San Lorenzo 1996-97 y 2000-01-River Plate 2007-08
Diego Forlán / Independiente 1998-2001
Víctor Haroldo Púa (DT Selección Uruguay) / Dep. Mandiyú 1986-87 (En el ascenso), (DT Rosario Central)
Jorge Orosman Da Silva (Ayudante DT), como jugador integró el plantel del Mundial 1986



De todos estos jugadores mundialistas, podemos decir algunas particularidades de su paso por Argentina.

2 jugadores fueron campeones con la celeste, pero no jugaron ningún partido en el Mundial.
Carlos Riolfo (Estudiantes de LP) y Juan Burgueño (Atlanta)

2 Directores Técnicos, no jugaron pero si dirigieron en Argentina.
Oscar W. Tabárez y Selso Gregorio Pérez.

2 jugadores fueron campeones mundiales posteriormente de haber jugado en Argentina
Juan Burgueño (Atlanta) y Ernesto Vidal (Rosario Central)

3 jugadores, Roberto Porta (Independiente) y Jorge Da Silva (River Plate) estuvieron en diferentes mundiales como directores técnicos, el primero en 1974 y Da Silva como ayudante de Víctor Púa que también jugo (Mandiyú) y dirigió a Rosario Central.

3 jugadores regresaron habiendo jugado en el fútbol argentino, años mas tarde, como Directores Técnicos.
Roberto Scarone, Luís Cubilla y Luís Garisto.

6 jugadores llegaron a jugar al fútbol argentino y fueron campeones mundiales.
Leandro Andrade, Héctor Castro, Pablo Dorado, Carlos Riolfo, Juan Burgueño y Ernesto Vidal.

7 jugadores, fueron convocados de clubes argentinos a integrar los distintos planteles mundialistas.
Ricardo Pavoni (Independiente) 1974, Antonio Alzamendi (River Plate) 1986, José Batista (Deportivo Español) 1986, Enzo Francescoli (River Plate) 1986, Nelson Gutiérrez (River Plate) 1986, Hugo De León (River Plate) 1990, Eduardo Pereira (Independiente) 1990.

12 jugaron en Argentina previo a ser convocados a un Mundial.
Juan Burgueño, (Atlanta), Ernesto Vidal (Rosario Central), Juan Eduardo Hobberg (Rosario Central), Luís Ernesto Castro (River Plate), Walter Taibo (Huracán), Francisco Cámera (Platense), Roberto Matosas (River Plate), Luís Garisto (Independiente), Juan Masnik (Gimnasia y Esgrima LP), William Castro (Gimnasia y Esgrima LP), Diego Forlan (Independiente), Washington S. Abreu (San Lorenzo).

17 jugadores no jugaron en un Mundial, siendo parte del plantel seleccionado.
Carlos Riolfo, Juan Burgueño, Luís Ernesto Castro, Pedro Ramón Cubilla, Guillermo Escalada, Rubén Adán González, Walter Taibo, José Urruzmendi, Francisco Cámera, Walter Corbo, Gustavo Fernández, Mario González, Julio César Jiménez, Eduardo Pereira, César J. Vega, William A. Castro y Adolfo Javier Zeoli.

martes, 26 de mayo de 2009

Turn und Sporvereine Friedland 1814


Por Jorge Gallego (Socio del CIHF)

La reunificada Alemania tiene cerca de 91.000 clubes deportivos. De ellos, 25.726 están afiliados a su mayor federación: la Deutscher Fussball Bund o Federación Alemana de Fútbol (D.F.B.).

Turn und Sporvereine Friedland 1814 figura como el más antiguo del país. Fue fundado en 1814 para la práctica de la gimnasia (turn). Lo interesante es que también juega al fútbol. Estáafiliado a la Federación de Mecklenburgo-Pomerania, una de las 21 “divisiones geográficas” de la D.F.B.

¿Qué tiene de particular este desconocido club amateur del fútbol alemán?

Comparando fechas y clubes llegué a la conclusión que se trata del Club más viejo del mundo que practica fútbol en la actualidad. Pero ¿No es el Sheffield F.C. la entidad más antigua?

Es necesario aclarar la diferencia de prioridades históricas entre ambos clubs:
El T.S.V Friedland 1814 es un club originado para otro deporte, que incorporó el fútbol más tarde.
El club inglés -también amateur- data de 1857 y es el club más antiguo -fuera de ambitos estudiantiles- creado exclusivamente para fútbol.

Es básico acotar que los clubes de cricket fueron -primero en Inglaterra, luego en otras partes, entre ellas Argentina- las “plataformas” donde se originarían los primeros clubes de fútbol. Idéntico proceso se produjo en los clubes de gimnasia -en una época posterior- tanto en Alemania como en otros estados del centro de
Europa.

Existen equivalentes históricos del club alemán. Entre otros, Gimnasia y Esgrima La Plata (1887), el español Gimnástic de Tarragona (1886) o el húngaro M.T.K.Budapest (1888). Todos se crearon para la práctica de la gimnasia, incorporaron luego secciones de fútbol y son los más antiguos de sus respectivas federaciones nacionales.

El Friedland 1814 es de la localidad homónima (7.800 habitantes) en el lander de Mecklenburgo-Pomerania, situado en el ángulo noreste del país. Esta región formó parte de Alemania Oriental entre 1945 y 1990.



El club tiene 1.000 socios; allí se practican, en total, 15 actividades deportivas. El club alemán ahora tiene tres records de entidad pionera:
* Ser el club deportivo más antiguo de Alemania.
* Ser el club deportivo más antiguo que juega en el fútbol alemán.
* Ser el club deportivo más antiguo del mundo que practica fútbol oficial.

Resta saber cuando se iniciaron con el fútbol, aunque de todos modos este dato no altera lo expuesto.
Ignoro si existen documentos probatorios de sus lejanos orígenes. Imagino que, en tan prolongada trayectoria, debe haber tenido etapas de inactividad.

¡Saludos, TSV Friedland 1814!

martes, 12 de mayo de 2009

Records xeneizes

Por Guillermo Schoua (Socio del CIHF)

Ante cada gol que marca Martín Palermo en la primera de Boca, surge la duda sobre la cantidad de tantos que le falta marcar para ser el máximo artillero de toda la historia del club, desde su fundación en 1905. Quien ostenta el récord desde fines de los años '30 es Roberto Cherro.

Uno de los dos goles que Cherro le marcó a El Porvenir en 1926 y luego la Asociación dispuso que se anulara el partido

Roberto Eugenio Cerro (escrito así, luego se hizo costumbre llamarlo "Cherro") nació el 23 de febrero de 1907 en el barrio de Barracas, en la Capital. Jugó en Sportivo Barracas, Quilmes y Ferro, hasta llegar a Boca en 1926. Jugó 305 partidos y marcó 221 goles. Fue goleador de los campeonatos de 1926, 1928 y 1930. Estuvo en la Selección, siendo subcampeón en los JJOO de 1928 y en el Mundial de 1930.

Tenemos que desglosar sus números para entender un poco cuál es el récord que anhela Palermo.

Era Amateur - Torneos de Primera División: 115 partidos, 110 goles
Era Profesional - Torneos de Primera División. 173 partidos, 100 goles
Torneos no regulares (Copa Ibarguren, Estimulo, Beccar Varela, Competencia): 13 parridos, 8 goles
Partidos anulados: 4 partidos, 3 goles.
Total: 305 partidos, 221 goles.

Durante la disputa del campeonato de 1926, El Porvenir, Colegiales, Sportivo Barracas y Temperley se desafiliaron de la Asociación Argentina. Al abandonar el certamen, la Asociación decidió anular los partidos jugados ante esos equipos disidentes. Por lo tanto, los puntos ganados legítimamente en la cancha le fueron borrados de la tabla de posiciones. Boca, de esta manera, perdió de un día para el otro 7 puntos, y bajó de la primera a la tercera colocación en las posiciones (luego seguiría con su marcha ganadora y se consagraría campeón). El tema pasa por discutir qué hacer con los goles que marcaron cada uno de los jugadores en esos partidos que la AFA anuló. Si el partido se jugó, si al momento de la disputa estaban los puntos en juego, si se vendieron entradas, si hubo un árbitro para respetar el reglamento, si los jugadores debían estar inscriptos en la Asociación, si no ocurrió ninguna anomalía, si incluso ni el jugador Cherro o el club Boca fueron los causantes o responsables de la anulación del match, entonces... por qué no contar los goles de Cherro? A El Porvenir, Cherro le había hecho 2 goles y a Temperley le convirtió uno. No marcó ante los otros dos teams. Hoy en día la AFA no anula partidos, en esa época era más común. Desde que comenzó el profesionalismo, sólo hubo un caso de partido anulado, en 1937 empataban 1-1 Platense y Gimnasia hasta que se suspendió por lluvia y la Asociación dispuso jugarlo de nuevo (ganó Platense 3-1). En casos de faltas al reglamento, la Asociación ha dispuesto dar por perdido el partido a uno u otro club, descontar goles al equipo infractor o hacer continuar el encuentro desde el momento de la suspensión, si se produjera un caso de un partido que no termina a los 90'. Entre estos casos raros, a Boca le pasó en 2006 ir ganándole a Vélez por 3-2, pero debido a incidentes en la tribuna local, el referí suspendió el encuentro. El Tribunal, posteriormente, le dio por ganado el partido a Boca por 3-0, o sea, anuló los dos goles de Vélez como castigo. Otro Vélez-Boca también en Liniers tuvo un cambio de resultado en el Tribunal. En el Clausura 1993, empataron 1-1. Sin embargo, debido a que el jugador Giuntini faltó al antidóping, el fallo fue darle por ganado el partido a Vélez por 1 a 0. El "Beto" Acosta había marcado el empate faltando 7 minutos, sin embargo para el Tribunal ese gol no valió. Para la trayectoria personal de Acosta, se cuenta o no?

Bueno, y en definitiva... cuántos goles marcó Cherro en partidos oficiales? A que cifra debe llegar Palermo para alcanzarlo? La cuestión es así: Cherro tiene 218 goles oficiales y convalidados. Los otros 3 también fueron oficiales, pero fueron anulados. Podríamos decir que Cherro tiene "218 (+3)". Es que tenemos que entender que la historia, sea de Boca o de cualquier cosa que uno quiere contar, no se puede resumir o sintetizar en un solo número. Siempre debe explicarse y contarse cómo se sucedieron los hechos. Además tenemos otro problema con Cherro. No tenemos ninguna filmación de sus goles. Apenas un puñado de fotos, muchos recortes con las crónicas de las épocas y ningún testigo que recuerde haberlo visto jugar. También escasean los documentos oficiales en los que conste su performance goleadora. Y muchos diarios se contradicen en algunos partidos, haciendo difícil establecer cuál tiene razón.

Cualquier duda con respecto a los goles de Palermo, podemos revisar videos o dvds, hacer pausa, cámara lenta y establecer si la tocó, si rozó en alguien, discutir. Lamentablemente con Cherro no tenemos esa posibilidad.

Otra cuestión que se plantea es si contando partidos amistosos Palermo podrá llegar también a pasar a Cherro ahí. Martín Palermo tiene 227 (al 10 de mayo de 2009). ¿Y Roberto Cherro? Según www.historiadeboca.com.ar, sitio que también administro, el total da 250. Pero es necesario aclarar que no están contabilizados todos los goles en partidos amistosos. No tengo acceso todavía a por lo menos 25 amistosos de esa época. Según Sergio Lodise, investigador de la historia boquense, Cherro tiene al menos 279 goles. Incluso a él le faltan encontrar datos de 10 amistosos más en los que pudo jugar y hacer goles. Es más: Tarasconi tiene unos 255 goles (y faltan 14 partidos por analizar) y Varallo 233 (con dos partidos faltantes). De todas maneras, no se pueden comparar entre sí los partidos amistosos. No es lo mismo un Boca-River en Mar del Plata que un Boca-Combinado de Curuzú Cuatiá y con algún ex-jugador formando parte del equipo boquense. En los partidos amistosos, no hay necesidad de incluir jugadores habilitados por AFA, los árbitros también pueden ser de cualquier lado, el campo de juego puede tener cualquier medida, etc. Obviamente, en estos tiempos estamos acostumbrados a amistosos entre equipos de la misma categoría y con referís de AFA, televisados por TyC o Fox... pero también ocurre que, como en 1998 en el amistoso contra la Universidad Católica, juegue un ex-jugador (el "Loco" Gatti aquella vez). Claramente, no encuadran dentro de ninguna estadística seria.

En definitiva Cherro tiene 218 goles. Por suerte, esta vez no habrá polémica mediática, ya que el Diario Olé considera que se deben contar los goles de Roberto Cherro en Copas organizadas por la AFA como las Beccar Varela y Competencia, cuando para el récord de "Pancho" Varallo no se contaban... Bueno, hay que entender que la plana mayor del diario Olé no hace investigación histórica, no hace periodismo, no le interesa revisar estadísticas; sólo hace márketing, busca vender diarios, y si le convino en su momento que Palermo llegue a los 180 goles (cuando la empresa Puma estaba tras esa movida publicitaria), no tuvo ningún tipo de problemas en escribir cualquier cosa para lograr su objetivo. Ahora, tal vez porque no hay una empresa especulando o por que ya no interese, el diario Olé contabiliza la era amateur y las copas de la AFA. Igualmente caen en un par de contradicciones, por un lado dicen que Cherro marcó 221 goles y por otro, que hizo 218 tantos. Y no aclararon lo que aquí se intenta explicar.

martes, 24 de marzo de 2009

A un siglo del ascenso de River


Por Patricio Nogueira, Osvaldo José Gorgazzi y Ricardo Mase. Socios del CIHF.

A la memoria de Enrique Salvarezza


El 27 de diciembre se cumple un siglo del ascenso a la Primera División del Club Atlético River Plate. Como en la trayectoria en la máxima categoría de la Asociación del Fútbol Argentino no ha sufrido ningún descenso, el club millonario podrá presumir el próximo 5 de mayo de cumplir cien años ininterrumpidos jugando en la más alta división de la AFA, pues ese día será el aniversario del debut, con goleada incluida (5-0), a Argentino de Quilmes.

Por Patricio Nogueira (Buenos Aires, Argentina). Socio del CIHF.

Unos pocos elegidos

Antes de analizar la trayectoria de River por el ascenso, hay que destacar que muy pocos clubes en el mundo pueden ostentar una centuria compitiendo en el escalón más alto del fútbol. Según un trabajo realizado por Raúl Ramírez, del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF), solamente se pueden destacar con más de un siglo compitiendo en la elite del fútbol mayor de su país al Celtic FC y al Glasgow Rangers en Escocia (desde 1890); Linfield, Cliftonville y Glentoran en Irlanda del Norte (1890); C.U.R.C.C.-Peñarol (1900) y Nacional (1901) en Uruguay y Olimpia en Paraguay (1906). El propio Ramírez aclara en su informe que tiene en cuenta “la permanencia en primera y la disputa de campeonatos, es decir que al no jugarse en Irlanda del Norte durante ambas guerras mundiales, y en Escocia durante la segunda, ello no interrumpe el record de sus equipos. En cambio, otro equipo escocés, Aberdeen (desde 1905) obtuvo permiso para no jugar la liga durante parte de la primera guerra, sin perder la categoría, que retomó al final de la contienda, por lo que pierde la continuidad y no entra en la lista. También se respeta la permanencia de Olimpia en 1ra. división, cuando la liga se interrumpió por la Guerra del Chaco”[1]. Es importante resaltar además que en Italia no había Liga, pero sí campeonatos con sistema de copa, con una primera etapa regional y otra final y en ese marco hay que remarcar que el Internazionale (que durante un tiempo se llamó Ambrosiana) compite sin interrupciones desde 1909. En España, no hubo Liga hasta 1929, y si bien existe torneo de Copa, denominado Campeonato de España, desde 1903, los tres equipos españoles que nunca descendieron en la Liga, que son Athletic de Bilbao, FC Barcelona y Real Madrid, no disputaron todas las ediciones del torneo nacional al no clasificar en sus respectivos campeonatos regionales.

A un paso del ascenso

River Plate competía en los torneos de la Argentine Football Association (AFA) desde su inscripción en 1905, cuando lo hizo en Tercera Liga. Si bien el equipo finalizó penúltimo en la Sección A en su primera aventura en el fútbol grande, en 1906 el propio club se inscribió en Segunda Liga, finalizando en un discreto sexto lugar en la Sección B. Muy distinto fue el desempeño en 1907, porque River hizo una excelente campaña, finalizó en el primer puesto en la Sección A, y solamente un gran equipo de Nacional privó a los riverplatenses de obtener el ascenso a la máxima categoría.

Después de disputar sus primeros encuentros oficiales y amistosos en un field de la Dársena Sud paralelo a la costa del Río de la Plata, River se ve obligado a emigrar en 1907, y se instala en Sarandí, en un terreno cercano a la estación Puente Chico del Tramway Eléctrico a Quilmes. Si bien estuvo lejos de sus afectos de La Boca y la Dársena, el conjunto que ya lucía la banda roja accedió a la final en la que cayó ante Nacional, equipo que representaba a los empleados de la casa Gath & Chaves por uno a cero. Vale la pena repasar las formaciones de dicha final, pues muchos nombres escribirán tan solo un año después, y no solamente los que lucieron la camiseta de River en ese partido disputado en la cancha de Ferro Carril Oeste, la primera página gloriosa deportiva del club, el soñado ascenso a la máxima categoría.

Nacional: Duval; Chiappe y Badaracco; Chagneaud, Morroni y Batos; Abaca Gómez, Panario, Hernán Rodríguez, Giovanni y Cruz.

River Plate: Luraschi; Priano y Contratti; Griffero, Ferreiro y Messina; D. García, Oñate, Peña; Alberto Flores y Anempodisto García.

Un solitario gol de Hernán Rodríguez logrado a los 25 minutos de juego, privó a River del triunfo y le dio el primer ascenso deportivo de la historia a Nacional.


Regreso a la Dársena

Con las mismas aspiraciones del año anterior, River Plate se inscribe nuevamente en 1908 para disputar el campeonato de Segunda Liga. La mejor noticia de todas llega a fines de enero, cuando el club se reinstala en el antiguo field de la Dársena Sud, lo que supone una alegría para socios, jugadores y aficionados. En ese momento, los directivos solicitan a la AFA un préstamo de 300 pesos “con destino a la ampliación de casilla y otras reformas”,[2] y para decidirlo se comisionaba al tesorero de la entidad, el señor Jordan. No hay constancia alguna de que finalmente se le haya concedido tal préstamo, pero lo que sí se sabe es que el propio Jordan autorizó “condicionalmente” el uso del field, haciendo hincapié en que quedaban “pendientes varias reformas y sujeto a nueva revisación”.[3] Entre marzo y abril comienzan los partidos de preparación para la nueva temporada, entre otros rivales, Independiente, Racing Club y Ferro Carril Oeste dirimen sus fuerzas con los de la banda roja en los aprestos previos a la competencia oficial. Los nuevamente darseneros realizan sus prácticas conformando dos equipos denominados A y B, y hasta se programa un amistoso con Boca Juniors, uno de los equipos del barrio, que no llega a realizarse, dejándose para más adelante.

Luego de varias reuniones, la comisión directiva de River resuelve presentar dos equipos, los ya mencionados A y B, en el torneo de Segunda División. El 22 de abril se realiza el sorteo de los grupos de la divisional. El equipo A recala en la Sección B, junto con Atlanta, Continental A, Estudiantes, Estudiantil Porteño B, Instituto Americano B, Lomas, Porteños y Southern Rangers. Mientras el equipo B, de indudable menor nivel futbolístico, compite en la Sección D junto a Alumni II, Argentino de Quilmes II, Belgrano B, Comercio, Ferro Carril Oeste, General Urquiza y Royal B. La actuación de este equipo B riverplatense fue muy pobre, ganando un solo partido y ni siquiera en la cancha, pues se quedó con los puntos en juego ante General Urquiza, y recibió 39 goles en contra, en tan solo ocho encuentros efectivamente disputados. Además, quedó eliminado de la Copa Competencia Bullrich en la primera eliminatoria, tras sufrir un contundente 1-7 ante Ferro Carril Oeste en la cancha de la Dársena Sud.

Se larga el juego

Las esperanzas del club darsenero estaban puestas en el equipo A, que tan cerca había estado del ascenso en la temporada anterior. El debut fue el 25 de abril, en la cancha riverplatense ante Continental A. La formación anunciada previamente en el diario La Prensa fue la siguiente: Luraschi; González y Priano; Pierotti, Previch, Messina; NN, Mariani, NN, González y Anempodisto García.[4] River ganó 5 a 2 con tantos convertidos por Mariani (2), González, Dellatorre y Anempodisto García, redondeando un auspicioso debut.

En el encuentro siguiente, disputado el 10 de mayo, los jugadores riverplatenses tuvieron que viajar hasta Temperley para enfrentarse a Southern Rangers. La Prensa anunció a los siguientes jugadores: Luraschi, Priano, González, Pierotti, Brevic, Messina, Messina, D.García, Mariani, Peña, González, A. García[5]. No se tienen registros ni de los jugadores que efectivamente disputaron el encuentro, ni tampoco de los goleadores, pero sí se sabe que River conquistó un valioso triunfo por 3 a 2.

Una semana después, el 17 de mayo, Lomas acude a la Dársena Sud y se tiene que volver a sus pagos con una goleada a cuestas, porque River Plate se impone por la impactante cifra de 12 a 0. No se conocen los goleadores del partido y ni siquiera la formación que logró tan impactante triunfo, aunque La Prensa anunció a los siguientes futbolistas: Luraschi; González y Peña; Pierotti, Brevic y Messina; A. García, González, Peña, Mariani y N. Others.[6] Teniendo en cuenta el recurso del cronista que anotó la formación probable al utilizar el “N.Others” característico de cuando se desconocía el nombre de quién iba a jugar en determinado puesto y, además, la mención de dos jugadores de apellido Peña, cuando solo se sabe de la existencia de Ramón Peña en el plantel, no queda muy clara la formación real de aquel equipo que logró la primera gran goleada oficial de un elenco riverplatense.

El 28 de mayo, se disputa la primera eliminatoria de la Copa Competencia Bullrich, torneo por eliminación directa que se jugaba simultáneamente al campeonato de liga regular. La visita a la cancha de Porteños II en Palermo fue productiva para las huestes de la banda roja, porque River ganó 1 a 0. La formación del elenco darsenero fue la siguiente: Luraschi: Priano y González; Pierotti, Griffero y Messina; García, J. Fernández, Levallois, Mariani y Peña.[7] Si bien se puede encontrar la crónica del encuentro en el diario La Prensa, no hay referencias sobre quien marcó el tanto de la victoria, aunque sí consta que se le anuló un gol a Levallois y que Anempodisto García falló un penal en medio de un encuentro “en extremo movido y sin violencias”.[8]

Como para cerrar un mes perfecto, River recibe en la Dársena Sud a Atlanta el 31 de mayo y lo golea por 4 a 0. Se desconocen los tanteadores del encuentro y no se han encontrado crónicas del mismo. En la previa, la formación de los darseneros se anunció así: Luraschi; Priano y González; Messina, Brevic y Pierotti; García, González, Peña, Levallois y Mariani.[9] Luego de derrotar con contundencia al futuro “bohemio”, uno de los cuadros más difíciles de la sección, River Plate comparte la punta con Estudiantes II, con ocho puntos para cada uno.

El “Caso Nacional”

Pero al margen de la andadura riverplatense por el torneo de la Segunda Liga, el ambiente futbolístico del momento se encuentra revolucionado por el denominado “Caso Nacional”. El conjunto de Floresta, que había ascendido a la Primera Liga tras derrotar en la final de 1907 a River, estaba cumpliendo una destacada campaña en la máxima categoría, pero se topó con un inconveniente inesperado, la supuesta falta de condiciones de su field en Floresta, cercano a lo que era el Parque Olivera, debido a la presencia de unos eucaliptus en la cancha que molestaban por sus hojas y clásicos conitos. A fines de abril, la AFA exige las reformas en la cancha, y el 4 de mayo le otorga a Nacional dos semanas para realizar los arreglos necesarios con una prevista inspección para el día 20. Mientras tanto, los jugadores de Nacional continuaban con su buen desempeño en el torneo y conseguían sendos triunfos como visitante ante Reformer (3-1) y Lomas (3-0) logrados los días 10 y 17 de mayo. Para el domingo 24 estaba programado un encuentro ante Quilmes, pero dicho partido jamás se llevó a cabo, porque el sábado 23, la AFA le quitó la afiliación a Nacional. “Teniendo en cuenta las pocas comodidades del field y el informe de los comisionados, el consejo resolvió retirar la afiliación concedida al Club Nacional, de acuerdo con la prescripción del artículo 9, inciso b, del reglamento interno”.[10]

Cuatro días después, se realiza una asamblea de socios en River, en donde el secretario del club, Luis Salvarezza, informa de la pérdida de los libros sociales del club. Bernardo Messina realiza la moción de “aceptar las disculpas presentadas por el Sr. Secretario y abrir nuevo Libro de Actas de Asamblea como así mismo un libro de Actas de la CD a partir de la fecha, dándose como aprobadas las actas anteriores”.[11] La mayoría aprobó la situación y además, a pedido del propio Luis Salvarezza, se anula el inciso b del artículo 5º de los Estatutos Sociales del club que trataba sobre las condiciones de ingreso para ser socio de la institución. Luego de la reforma aprobada por la mayoría, cualquier socio podía serlo simplemente “por ser conocido de algún miembro de la CD o ser presentados por dos socios activos”. Enrique Salvarezza, hermano del anterior y delegado por la Segunda Liga ante la AFA, solicita en dicha reunión que se informe al ente rector del fútbol de los cambios registrados en los estatutos sociales.[12] Teniendo en cuenta que para jugar oficialmente por un club había que estar registrado como socio de la entidad con anterioridad, el ingreso de nuevos jugadores-socios a River Plate estaba cubierto ante cualquier contingencia que surgiera en esos tumultuosos días del “Caso Nacional”.

Mientras tanto, en días en que no había competencia oficial, el 2 de junio, el consejo de la AFA confirma la desafiliación de Nacional. El 11 de junio se realiza una asamblea extraordinaria para analizar la apelación efectuada por el club de Floresta, entre los 19 delegados que acuden, se encuentra Enrique Salvarezza. Se decide enviar una subcomisión para efectuar una nueva revisión al field al día siguiente. El informe final fue lapidario, el Club Atlético Nacional había “quedado de hecho desafiliado de la Argentine Football Association”.[13] De nada sirvieron las múltiples protestas y la indignación manifestada por los medios de prensa, el club de Floresta dejó de existir como tal dentro del círculo del fútbol oficial.

Se forma el gran equipo

Dos días después de la resolución final dictaminada por la AFA, se reanuda la competición oficial para el River Plate A. El equipo viaja hasta Quilmes para disputar ante el team II de dicha entidad, una nueva eliminatoria de la Copa Competencia Bullrich. Ambos conjuntos lideraban sus secciones en la Segunda Liga, por lo que el partido fue muy entretenido, aunque la superioridad de los locales se reflejó en el tanteador final, con un 4 a 2 contundente. Pero para el ámbito riverplatense, lo más importante para destacar fue su formación: A. Luraschi; F. Priano y R. Cambón; J. Morroni, J. Abaca y F. Chagneaud; Devitt, A. García, R. Peña, Elías Fernández y S. Politano.[14] Cambio evidente de nombres en el equipo darsenero tal como consignó La Nación en su crónica: “Quilmes se presentó con su team de costumbre, no así River Plate, que lo reforzó notablemente con varios de los jugadores del ex Nacional de la primera división”.[15] Silvio Politano y Elías Fernández hicieron los goles de River, mientras que Shilton (2) y Morgan (2) anotaron para los quilmeños que, por medio de su capitán, hicieron saber antes del encuentro que en caso de perder, protestarían el partido por la actuación de los ex jugadores de Nacional. De todos modos, Quilmes II se quedó con la eliminatoria y dejó fuera de carrera a River.

Ante la quita de la afiliación al club de Floresta, el club darsenero había iniciado a través de Enrique Salvarezza las gestiones para que se reconozca a River Plate como el conjunto que debía asumir la posición que se obliga a abandonar a Nacional, al haber sido el perdedor de la final por el ascenso del año anterior.[16] Sin embargo, en la noche del 19 de junio, el consejo de la AFA resolvió negativamente el pedido riverplatense, aunque los directivos del club pidieron una Asamblea Extraordinaria. Dos días después, se reanuda el campeonato de la Segunda Liga. River viaja hasta la Recoleta para enfrentar a Estudiantil Porteño B y consigue una espectacular goleada por 5 a 0. El equipo de la banda roja formó con: A. Luraschi; A. Chiappe y R. Cambón; J. Abaca, J. Morroni y Pierotti; Messina, Peña, Devitt, García y Fernández.[17] La superioridad de River fue abrumadora y los tantos fueron convertidos por Devitt, Elías Fernández, Abaca Gómez, Chiappe y Peña. Cinco partidos jugados y todos ganados, diez puntos y líderes junto a Estudiantes II, justamente el próximo rival de los darseneros. Igualmente, antes del encuentro ante el colíder, el equipo disputa dos amistosos ante Pretender y Boca Juniors, que si bien fueron anunciados en La Prensa, de ambos se desconoce el resultado. Los ex jugadores de Nacional ya eran de hecho y formalmente, jugadores de River. El gran equipo se estaba forjando.

El 9 de julio, feriado nacional por conmemorarse el Día de la Independencia, se disputa en la Dársena Sud el encuentro entre los dos líderes de la Sección B, River Plate y Estudiantes II. La formación anunciada es la siguiente: Luraschi; Priano y Chiappe; Chagneaud, Morroni y Abaca; Ferrari, Arce, Cambón, Devitt y Casella.[18] Si bien se desconocen si finalmente actuaron los jugadores anunciados y quién marcó el tanto de la victoria darsenera, lo concreto es que River obtuvo un importante triunfo por la mínima diferencia que lo mantuvo con el puntaje ideal tras disputar media docena de encuentros.

Adiós al invicto

Tres días después, River sufrió el primer tropiezo en el campeonato, pues en Palermo cayó ante Porteños II por un duro 3 a 0. El partido se jugó bajo un temporal, lo que provocó que hubiera bajas en ambos clubes. Los locales las pudieron suplir con jugadores de la cuarta división, mientras que River la pasó peor, porque solo pudo alistar a nueve jugadores y tuvo que improvisar varios puestos. La formación riverplatense fue la siguiente: J. Abaca Gómez; Chiappe y Priano; Messina, Cambón y Casella; Arce, Fernández y García.[19] Poco pudieron hacer los nueve riverplatenses en medio del lodazal, sufrieron los tantos de Ledwicht, Torres y Achini y encima, sobre el final, el árbitro V. Morazzani retiró del campo a Casella por la brusquedad de su juego.

River recibió los cuatro puntos por la no presentación de Instituto Americano B en los dos partidos que tenía que disputar con los de la banda roja, tanto en Temperley como en la Dársena Sud. Poco después, el 9 de agosto viajó a Banfield para enfrentar a Atlanta. La formación que efectivamente puso River en el campo no se conoce, aunque se anunciaron los siguientes jugadores: Luraschi, Priano, Chiappe, Hotter, Cambón, Franco (Chagneaud), Casella, Devitt, González, Arce, Elías.[20] El resultado final fue de empate a tres tantos, aunque no se tienen registros de quienes anotaron los goles. Era la primera igualdad de River en el torneo.

Una derrota que fue triunfo

Tras dos semanas de interrupción, el torneo se reanuda el 23 de agosto. River Plate tiene que ir hasta Palermo para enfrentar a Estudiantes II, el puntero de la Sección B. El partido fue muy reñido, tal como lo demuestra el 4 a 3 final con el que los albinegros lograron el triunfo. Vale repasar la formación de Estudiantes II por los hechos que después se desencadenarán: Mazzini; Bejo y Podestá; R. Lamique, Harris y J. González; H. Rodríguez, Tristán González, Tomás González, Frediani y Borsalino. River Plate alistó el siguiente equipo: Luraschi; Priano y Cambón; Messina, Morroni y Chagneaud; Casella, Abaca Gómez, Chiappe, Arce y Fernández.[21] Los tantos de Estudiantes fueron marcados por Frediani, Borsalino, Tomás González y J. González, mientras que Arturo Chiappe anotó los tres goles de River. Días después, el consejo de la AFA comprobó que el jugador Ramón Lamique, de Estudiantes II jugó por el club Comercio y luego por el club Estudiantes sin el pase correspondiente. Por esta situación, fue declarado perdedor de los diez partidos de campeonato en los cuales jugó Lamique, y además se les quitó dos puntos por cada partido, de acuerdo con el artículo 15 del reglamento.[22] Lamique fue suspendido hasta final de temporada y también, según la información oficial, se desplazó al directivo riverplatense Enrique Salvarezza de su cargo en el Comité de la Segunda Liga por no haber avisado de la irregularidad cuando fue cometida.[23] Según otras versiones, fue el propio Salvarezza el que descubrió la anomalía de Lamique tras perder el partido contra Estudiantes II y por eso se apropió de las pruebas existentes en la Asociación para efectuar el reclamo y debido a ello fue sancionado por la directiva de la AFA.[24] Lo concreto es que River obtuvo dos puntos que, al final del torneo, iban a ser decisivos para lograr la clasificación para las semifinales por el ascenso.

River Plate ganó los puntos por no presentación de sus rivales en sus enfrentamientos siguientes, ante Lomas II y Porteño II respectivamente, y el 27 de septiembre se desplaza hasta Boedo para enfrentar a Continental A. La formación anunciada de River es la siguiente: Luraschi; Priano y Cambón; Messina, Griffero y Chagneaud; Elías, Hotter, Chiappe, Abaca y García.[25] No se conoce quienes lucieron finalmente la banda roja en ese partido, ni tampoco los goleadores, pero sí se sabe que River logró un triunfo contundente: 11 a 0, el mayor triunfo como visitante jamás logrado en partido oficial.

Una semana después, el 4 de octubre, River recibe en la Dársena Sud a Southern Rangers. Se desconoce el resultado final, aunque se sabe que triunfaron los darseneros. La formación anunciada fue la siguiente: Luraschi; Priano y Cambón; Chagneaud, Griffero y Messina; García, Abaca Gómez, Chiappe, Hotter y Elías Fernández.[26]

Clasificados

El último encuentro de la Sección B fue el 11 de octubre, cuando en la Dársena Sud, River recibió a Estudiantil Porteño B. La alineación anunciada fue: Luraschi; Priano y Cambón; Chagneaud, Griffero, Messina; García, Abaca, Chiappe, Hotter y Fernández.[27] River Plate logró un contundente triunfo por 4 a 0 y de esta manera ganó la Sección B, con dos puntos de ventaja sobre Atlanta, su gran rival en el grupo. Los dos puntos obtenidos por River por la mala inclusión de Lamique, fueron decisivos para postergar a los futuros bohemios, que si bien perdieron tres de los cuatro puntos en disputa frente a los darseneros, fueron una constante amenaza durante todo el torneo. River volvía a estar en semifinales para ascender a lo más alto, la ilusión de subir a Primera División tomaba fuerzas como un año antes.

Los cuatro semifinalistas de la Segunda Liga fueron cuatro clubes que hasta el día de hoy siguen en el fútbol grande nacional, aunque uno de ellos está ahora un escalón más abajo. Además de River Plate, estaban Racing Club (Sección A), Boca Juniors (Sección C) y Ferro Carril Oeste (Sección D). El programa disponía que los semifinalistas se cruzaran, es decir A con C y B con D, por lo que a River le tocó jugar con los de Caballito, mientras que sus vecinos boquenses tenían que enfrentarse a los de Avellaneda, aunque este último choque se definió con posterioridad a un desempate ganado por Racing a Estudiantil Porteño A, por tres a uno el 22 de noviembre.

Goleada a Ferro y a la final

Justamente en la cancha de Racing y ante unos 1500 espectadores jugaron la semifinal River y Ferro el 8 de noviembre. Como preliminar, se disputó la final de la Cuarta Liga, en donde Estudiantes de La Plata derrotó a River por tres a uno (luego la AFA descalificó a Estudiantes y ordenó que River y Atlanta jugaran una nueva final, ganada 4-1 por los darseneros). Sin embargo, la jornada no terminó de forma aciaga para los socios e hinchas de la banda roja, porque muy distinto fue el resultado obtenido por el primer equipo, ya que vencieron con absoluta claridad a Ferro por 5 a 1. Como curiosidad, hay que destacar que en la final contra Estudiantes jugó y marcó el gol Silvio Politano que, al término del encuentro y viendo la ausencia de Bernardo Messina, tuvo que formar parte del partido contra Ferro para completar la alineación del equipo mayor. La formación riverplatense fue la siguiente: Luraschi; Priano y Cambón; Chagneaud, Morroni y Griffero; Anempodisto García, Abaca Gómez, Chiappe, Politano y Elías Fernández.[28] Luego de unos primeros minutos de zozobra, con buenas intervenciones de Luraschi para salvar su valla, a la media hora de juego y tras una buena jugada de Chiappe, García logró la ventaja para River con la que se llegó al descanso. En la segunda parte, el juego de River fue superior, pero recién a los 25 minutos pudo aumentar el tanteador gracias a un cabezazo de Elías Fernández. En dos minutos, Chiappe liquida el encuentro con dos goles de su autoría.[29] Si bien Scala descontó para Ferro a los 38, a tres del final, Anempodisto García marcaba el último y definitivo gol. River ya estaba en la final como el año anterior. La historia iba a ser muy diferente a la de aquella vez para el club darsenero.

Con la clasificación para la final en el bolsillo, River se dedicó a esperar por su rival. Racing, que le ganó el desempate de su sección a Estudiantil Porteño A se enfrentó con Boca Juniors en un partido programado para el 29 de noviembre, que finalmente se postergó para el 6 de diciembre por la ausencia del árbitro. El triunfo fue para los de Avellaneda por la mínima diferencia, con un tanto conseguido por Frers en los primeros minutos de un encuentro polémico, en donde los boquenses se sintieron perjudicados por el arbitraje. Por esta victoria de Racing, se impidió que en la gran final por el ascenso se enfrentaran dos clubes vecinos del barrio de La Boca que nunca se habían encontrado oficialmente: nada menos que River Plate y Boca Juniors. Hubo que esperar cinco años para ese momento.

El triunfo que no fue

Con un par de partidos amistosos en el medio y con la elección de una nueva comisión directiva el 27 de noviembre, en la que dejó su cargo de presidente Leopoldo Bard (que no volvió a ocupar cargo directivo alguno hasta 1946) para asumirlo José Bernasconi, el gran objetivo de River pasó a ser la final contra Racing, programada para el 13 de diciembre en GEBA. En esa tarde, ante un clima que en La Nación del día siguiente fue definido como “canicular”, los equipos formaron de la siguiente manera:

River Plate: Luraschi; Cambón y Priano; Messina, Morroni y Chagneaud; García, Abaca Gómez, Chiappe, Elías Fernández y Politano.

Racing: Lamour; Seminario y Mignaburu; Viazzi, J. Ohaco y Firpo; Oyarzábal, A. Ohaco, Alvear, Frers y Winne.[30]

El intenso calor reinante, condicionó de entrada al espectáculo, aunque la gran cantidad de público, estimado en 2000 personas, vibraba con cada jugada. Se puso en ventaja enseguida Racing, con un tanto de Frers a los 12 minutos. Los infortunios de River continuaron, porque a los 26 minutos se retiró lesionado Cambón, siendo cubierta su posición en la zaga por el retraso de Politano. En la segunda parte, se hizo cada vez más difícil el juego, especialmente por la presión del público que gritaba e insultaba, provocando numerosos desmanes en las tribunas. River insistía en búsqueda de la igualdad, hasta que la encontró a los 34 minutos, gracias a un fuerte remate cruzado de García. El público de River invadió el campo, tal como había hecho el de Racing con su gol. Como era una final, al terminar el partido igualado hubo que jugar tiempo suplementario. La primera parte pasó sin novedades, salvo una interrupción de ocho minutos por un calambre sufrido por Politano. A los tres minutos de la segunda, Elías Fernández aprovechó un rebote de Lamour tras remate de Politano, para marcar el segundo gol de River. La hinchada riverplatense festejó el tanto invadiendo la cancha, por lo que el encuentro se detuvo nuevamente, aunque luego prosiguió hasta el final. River Plate había conseguido el ascenso a la Primera División.

Pero el partido no terminó tras el final señalado por el árbitro Rodrigo Campbell sino todo lo contrario. Según el informe arbitral, el partido se había “jugado en condiciones por demás anormales, debido a la intromisión repetida del público en el field, ingerencia (sic) ésta penada por el reglamento que prescribe la anulación de un partido en que la concurrencia invada el field”.[31] Se produjo una gran polémica, pues incluso los diarios estaban con las opiniones divididas y unos apoyaban la nulidad mientras que otros la desautorizaban. El capitán de River, Julio Abaca Gómez escribe una carta a La Argentina, que el diario publica el 18 de diciembre. Entre otras cosas, Abaca manifiesta su desacuerdo con lo manifestado por ese diario tres días antes, minimiza lo hecho por el público de River mientras que destaca la existencia de un hincha de Racing armado y reducido por la policía, aboga porque el partido no se anule aunque sobre el final destaca que no tiene problemas en jugar contra Racing “no una, sino cuantas veces se me invite para ofrecerles la ocasión de comprobar quién vence a quién”.[32] Los deseos de Abaca se cumplieron tan solo nueve días después, aunque nuevamente con el título de Segunda y el ascenso en juego.

El consejo de la AFA resolvió anular el partido del 13 de diciembre y jugar uno nuevo el domingo 27 en la misma cancha y nuevamente con Campbell de árbitro. La resolución hizo hincapié en que “a la primera invasión del público al field, se dará por terminado el match y se declarará desierto el campeonato de segunda división”. Muchos diarios se indignaron por esta decisión e incluso se llegó a escribir que “la resolución significa un paso hacia atrás dado por los encargados de propender al desenvolvimiento del deporte entre nosotros”.[33]

Una goleada de primera

El 27 de diciembre se jugó la final ante una multitud presente en GEBA que pagó un peso la entrada a la tribuna oficial y 50 centavos la popular.[34] River se presentó igualmente en el field protestando el partido de antemano y con la reconsideración pendiente a fin de evitar mayores complicaciones.[35] Debido a las lluvias de esos días, el estado del campo era “un lodazal cubierto por una pasta pesada y viscosa que dificultaba en extremo el paso de los jugadores”.[36] Las formaciones de los equipos fueron las siguientes:

River Plate: Luraschi; Chiappe y Politano; Messina, Morroni y Chagneaud; Anempodisto García, Griffero, Abaca Gómez, Elías Fernández y Priano.

Racing Club: Lamour; Vigil y Firpo; A. Ohaco, J. Ohaco y Viazzi; Winne, Frers, Alvear, Oyarzábal y Lacrampe.[37]

El dominio riverplatense fue abrumador de principio a fin. A los cinco minutos, Griffero abrió el score con un remate fuerte y bajo. River siguió acosando la meta racinguista e incluso se le anuló a Politano un gol muy dudoso al cuarto de hora, pero a los 22 minutos y tras un pase del propio Politano, Abaca Gómez anotó el segundo tanto. Tan solo 60 segundos después, el defensor racinguista Vigil se hace un autogol tratando de rechazar un ataque riverplatense y el resultado no se modificó hasta el descanso.

Racing salió a jugar la segunda parte con un jugador menos, pues se retiró su arquero Lamour, ocupando la valla J. Ohaco. A los diez minutos, Politano con un remate alto marcó el cuarto tanto riverplatense, y a los 18, tras un remate de Messina devuelto por el circunstancial arquero, Chiappe marca a placer el quinto tanto. Griffero a los 27 minutos y Chiappe, a cinco del final, redondearon el 7-0 final.[38]

El público de River, que así como el racinguista se había comportado de manera impecable durante el match, demostró su júbilo en GEBA y desde allí se fueron hasta el barrio cantando de emoción por el triunfo del equipo, al que se lo recibió con todos los honores y homenajes en el ámbito boquense y darsenero. Para homenajear a los campeones, se hizo una fiesta campestre en Banfield en los primeros días de enero con la presencia de socios y directivos y en donde se les entregaron las medallas conmemorativas. River Plate era el indiscutible campeón de la segunda división del fútbol argentino y pasaría a ocupar en la temporada 1909 el lugar dejado por San Martín en la elite del fútbol argentino, para seguir permaneciendo en ella hasta nuestros días.





Referencias:

[1] Informe realizado por Raúl Ramírez y publicado en el Foro del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF) el 3 de julio de 2008.

[2] Libro de Actas de la Asociación del Fútbol Argentino, 19 de febrero de 1908.

[3] Libro de Actas de la Asociación del Fútbol Argentino, 7 de abril de 1908.

[4] La Prensa, 25 de abril de 1908.

[5] La Prensa, 10 de mayo de 1908.

[6] La Prensa, 17 de mayo de 1908.

[7] La Prensa, 29 de mayo de 1908.

[8] La Prensa, 29 de mayo de 1908.

[9] La Argentina, 30 de mayo de 1908.

[10] La Prensa, 24 de mayo de 1908.

[11] Libro de Actas de Asambleas del Club Atlético River Plate, folio 1, 27 de mayo de 1908.

[12] Libro de Actas de Asambleas del Club Atlético River Plate, folio 2, 27 de mayo de 1908.

[13] La Nación, 13 de junio de 1908.

[14] La Prensa, 15 de junio de 1908.

[15] La Nación, 15 de junio de 1908.

[16] Historia de River Plate, Editorial Eiffel, autores varios, 1958. Tomo I, página 57.

[17] La Nación, 22 de junio de 1908.

[18] La Argentina, 9 de julio de 1908.

[19] La Prensa, 13 de julio de 1908.

[20] La Argentina, 8 de agosto de 1908.

[21] La Nación, 24 de agosto de 1908.

[22] Informe aportado por el historiador Sergio Alberto Lodise.

[23] The Buenos Aires Herald, 13 de septiembre de 1908.

[24] Historia de River Plate, Editorial Eiffel, autores varios, 1958. Tomo I, página 61.

[25] La Prensa, 27 de septiembre de 1908.

[26] La Prensa, 4 de octubre de 1908.

[27] La Nación, 10 de octubre de 1908.

[28] La Nación, 9 de noviembre de 1908.

[29] Si bien la mayoría de los medios le adjudica el cuarto gol de River a Chiappe, cabe consignar que La Nación se lo otorga a Abaca Gómez.

[30] La Nación, 14 de diciembre de 1908.

[31] La Argentina, 15 de diciembre de 1908.

[32] La Argentina, 18 de diciembre de 1908.

[33] La Prensa, 22 de diciembre de 1908.

[34] The Standard, 27 de diciembre de 1908.

[35] La Argentina, 28 de diciembre de 1908.

[36] La Prensa, 28 de diciembre de 1908.

[37] La Nación, 28 de diciembre de 1908.

[38] Se hace constar que las crónicas de los diarios del día siguiente difieren en cuanto a los goleadores del encuentro. En el informe se tienen en cuenta los informados por La Nación.

[39] Tanto las tablas de resultados y posiciones como otros datos importantes en el informe, fueron cedidos gentilmente por Sergio Alberto Lodise y son parte de su próximo libro Historia del Fútbol de Ascenso en el Amateurismo (1899-1934).



1908: EL CONTEXTO DE UN AÑO HISTÓRICO

Por Osvaldo José Gorgazzi (Buenos Aires, Argentina). Socio del CIHF


La Vuelta al Barrio

El año empezaba y un sabor agridulce se mantenía entre nuestros muchachos. El esfuerzo de varios años de lucha había sido “casi” coronado. Y ese “casi” era la parte agria de ese verano. El 10 de noviembre del año anterior, se había perdido el derecho a ascender a la Primera División en un partido arduamente disputado. ¿El rival? Nacional. Un nombre que dará que hablar en gran parte de este nuevo año. Pero el camino ya estaba virtualmente trazado. Si bien los muchachos todavía no lo sabían, el equipo de la Banda Roja, iba a ser un protagonista continuo de la historia grande del fútbol argentino. Para sumar más a la parte dulce, una pequeña noticia aparecida el 7 de marzo en ¡La Nación y en La Prensa al mismo tiempo! rompía todo los moldes y demostraba que River Plate estaba gobernado por un grupo de muchachos corajudos. Que no tuvieron miedo de perder todo en una de las apuestas más fuertes de toda la historia más que centenaria de nuestra institución. Se volvía a la Dársena. Al mismo predio del que habíamos sido desalojados, y por supuesto, sin los correspondientes títulos de propiedad que avalaran nuestra presencia en la zona. Adiós Sarandí. Adiós Puente Chico. Adiós Quinta Domínico. ¡Gracias por habernos dado un punto de apoyo en ese año inolvidable de 1907!

La Argentine Football Association (AFA)

Como el 10 de agosto del año anterior el gobierno nacional había aprobado los Estatutos, los capitostes de la AFA estaban estrenando personería jurídica, y en aras de mostrar al mundo una Asociación Civil organizada, se dedicaron a terminar durante los días de verano su nuevo Reglamento Interno. A fines de enero el mismo fue aprobado. (La Nación 31/1). La presidencia de la AFA estaba a cargo de Emilio Hansen. Don Emilio era dirigente del Club Atlético Estudiantes, equipo sumamente importante en los primeros años del fútbol argentino. Algo así como un eslabón entre los miembros de origen británico y los criollos que empezaban a incorporarse a los deportes de campo. Estudiantes también dará que hablar en el transcurso de este año.

Como para demostrar que todavía el origen inglés pesaba y mucho, la AFA decidió continuar afiliada a The Football Association (sí, la que todavía sigue rigiendo los destinos del fútbol inglés). Todavía faltaba mucho para tocarle el timbre a la FIFA. Como buena institución de origen inglés, la AFA, sin prisa pero sin pausa, empieza a ordenar la temporada. Así, en febrero pide que los clubes nominen, por escrito, por supuesto, a sus delegados de acuerdo con el artículo 6 del Reglamento. ¡Qué tal! Todo así, fundamentado, legislado, siguiendo un plan previamente decidido. El plazo para inscribirse, el 4 de marzo a las 16:30. ¿El que no se inscribió? Se embroma, claro está. Como por supuesto, también está contemplada la revisión y corrección de los datos, el 12 de marzo deberá estar lista la versión definitiva.

Nada está librado al azar, el secretario del Consejo de la AFA, pide que si hubo cambios de delegados, mudanzas (¿será por River?), se envíe por escrito y por duplicado (¡por supuesto!) los nuevos nombres, las nuevas direcciones, y todos los etcéteras del caso, a Perú 142, sede de la secretaría. (La Nación, La Prensa, The Buenos Aires Herald). Al cierre de las inscripciones 162 equipos presentaron sus papeles en regla, contra 144 del año anterior. Por favor, fíjense en ese detalle, sólo hablamos de papeles en regla. ¿Por qué esta aclaración sobre los papeles? La circular de ese año enviada a los clubes, hablaba de una revisión sobre los campos de juego que se iba a llevar a cabo en los próximos días. Como un profeta…, el Herald, preanunciaba que se esperaba que la cantidad de equipos, entonces, podría disminuir un poco… ¿O tal vez el Herald estaba bien informado…? Según The Buenos Aires Herald del 1° de marzo, el secretario afista seguía siendo F. A. Williams, el enérgico. El mismo que había ido a revisar el campito de Sarandí y nunca quiso averiguar de dónde sacaban, nuestro próceres, el agua de los baños en un terreno tan apartado de “las casas”… Para que nada quede librado al azar, se edita el Reglamento del Juego, el Herald (1° de marzo) pide que sea leído por todos. Sin embargo, tanta pulcritud, tanta prolijidad, iban a ser puestas a prueba como nunca en la incipiente historia del fútbol organizado en la Argentina.

El martes 31 de marzo se realiza la Asamblea General Anual, en Salón Luzio, sito en San Martín 113, primer piso. De acuerdo con el nuevo reglamento, había que completar cargos nuevos para la CD de la AFA: un vicepresidente y un delegado por cada 9 clubes de las divisiones menores sin participación en Primera. Después de hacer las cuentas, la Segunda División tenía 19 clubes que no estaban en la liga mayor, por lo tanto debían incorporar dos delegados. Para nominar a los representantes de la Segunda División el lunes 23 de marzo se reunieron los respectivos delegados y por votación eligen a Próspero G. Alemandri y a Enrique Salvarezza, representante este último del Club Atlético River Plate. ¡El artículo 22 del reglamento estaba cumplido! (The Buenos Aires Herald, 31 de marzo). Esta posición dentro del Consejo, le dará a don Enrique una visión de la situación que sabrá aprovechar en provecho de nuestra divisa.

¿Profesionales en el fútbol?

El 2 de abril el Herald comentaba que como vicepresidente fue elegido el Sr. Mariano Reyna. Que hubo acaloradas discusiones sobre la disputa de las copas por eliminación con los uruguayos, pero al final todo quedó como siempre. Que se aprueba la moción del Sr. Mariano Reyna sobre la definición de amateur. Este señor propone usar la definición inglesa, of course, por lo que se permite que jueguen el torneo, boxeadores profesionales, profesores de educación física, etc., pero que nadie puede ganar dinero jugando al fútbol. Momentos antes de terminar la reunión, el presidente de la AFA, disconforme con el comportamiento de algunos miembros de la CD y de la manera que esta reunión se llevó a cabo, ofrece su renuncia al cargo, pero la Asamblea se la rechaza y lo convencen para que siga en el cargo. El primer indicio de que algo no funcionaba del todo bien en las entrañas de la organización, salía a la luz.

Tormentosa reunión de la Segunda División

El 20 de abril se reúne la subcomisión que maneja la organización de la Segunda División. Se aprueba el armado de las zonas entre los 36 equipos por zonas geográficas de acuerdo con la ubicación de las canchas: Norte, Sur, Oeste y Centro. La idea es evitar que los equipos de San Fernando, por ejemplo, tuvieran que viajar a La Plata, y reducir, de esta manera los costos e incomodidades del viaje. Hasta ahí todo bien. Pero en el momento de decidir las zonas se produce el desmadre. Todo lindo, pero cada delegado quiere que su equipo se rodee de rivales menos competitivos. El que preside la reunión es el vicepresidente de la AFA, Mariano Reyna, que ante el cariz de la situación abandona el lugar. Si bien la reunión sigue, la anarquía es total y la reunión termina en un caos. Tanto es así que la CD de la AFA tiene que intervenir y decide, dos días después, sortear las zonas, como de costumbre. La única salvedad es que dos equipos de una misma institución no podrán estar juntos.

Realizado el sorteo nuestros equipos quedaron en las zonas B y D, a saber:

A: Nacional II – Olivos – Quilmes II – Pretender – Racing Club – Estudiantil Porteño A – Estudiantes (La Plata) – San Martín II – San Fernando.

B: Porteño II – Estudiantes II – River Plate A – Lomas II – Southern Rangers – Atlanta – Instituto Americano B – Estudiantil Porteño B – Continental A.

C: San Isidro II – Gimnasia y Esgrima – Belgrano II A – Boca Juniors – Bernal – Continental B – Royal A – Villa Ballester – La Plata.

D: Argentino de Quilmes II – Ferro Carril Oeste – Belgrano II B – Royal B – River Plate B – Instituto Americano A – General Urquiza – Comercio – Alumni II.

Los equipos con aditamento II, tienen un primer equipo en Primera División. Es decir que las Reservas y los equipos de segundo nivel, participaban del mismo torneo.

¡Hay que voltear a Nacional!

El 7 de abril, el Herald publica la crónica del partido amistoso jugado entre Quilmes, club de los suyos, contra Nacional. Se nota cierta animadversión sobre el juego brusco planteado por Nacional ante un Quilmes que sigue jugando, según el Herald, para divertirse.

El 11 de abril, La Nación, comenta que la CD empieza a recibir los informes con las observaciones sobre el estado de la canchas y en especial sobre las medidas reglamentarias de las mismas. Por lo tanto, la CD, dicta a los clubes las correcciones necesarias para llevar a cabo. Entre ellas se plantea el uso de la cal para marcar las líneas, en vez de ¡juncos!, y desechar el absurdo triángulo, en vez del arco de circunferencia cercano al área grande.

El 10 de mayo, La Nación dice que la CD recibió una carta de Nacional en respuesta a varios puntos demandados por el inspector, Mariano Reyna, en su informe. La cancha será inspeccionada otra vez el 20 de mayo y deberá estar en condiciones antes de disputarse el primer partido como local.

El 12 de mayo el Herald comenta el exitoso debut de Nacional en Campana, contra Reformer, pero insiste con el juego brusco de sus hombres. Es de destacar que no cualquiera ganaba en Campana, pero según el Herald, Nacional tuvo mucha suerte...

El 23 de mayo, se anuncian los partidos a disputarse el fin de semana, entre ellos: Nacional y Quilmes en Floresta y Quilmes II y Nacional II en Quilmes. Los partidos no se llevan a cabo porque Nacional no pasó la segunda inspección. Esa misma tarde-noche, hay una reunión especial de la CD de la AFA donde se decide cancelar la afiliación al Club Atlético Nacional por no haber puesto su cancha en condiciones. La decisión abarca todos los partidos de la liga. La AFA fundamenta el fallo en “el artículo 9, cláusula B” como se desprende del segundo informe del Sr. Mariano Reyna. Mientras el Herald insiste con su remanido tema del juego brusco, otras voces se levantan, diciendo que la CD, pudo haber obligado a Nacional a usar otras canchas, artículo 22 del mismo reglamento, hasta tanto ponga la suya en condiciones.

Lo llamativo del caso es que Nacional había hecho varias inversiones para adecuar sus instalaciones, como vestuarios, baños, obras sanitarias, para recibir a sus visitantes, y cancha cercada para evitar las peligrosas invasiones del público adicto. Pero los árboles de la zona fueron usados como excusa. Según el reglamento, un caso de esta magnitud, podía apelarse, para lo cual había que convocar a la Asamblea General. Para ello, había que lograr el consenso de un cuarto de los delegados con derecho a voto. Nacional no lo hizo en forma inmediata, por lo que fue perjudicando su posición ante la vista del resto de los clubes, aún los que simpatizaban con su postura. Por ejemplo, el 25 de mayo, La Nación comenta que Alumni está dispuesto a refrendar la carta de apelación, pero Nacional, prefiere seguir discutiendo con la CD. Todavía, el 31 de mayo, el Herald se regodea de la medida disciplinaria aplicada, así en lo sucesivo, los clubes sabrán cumplir con el reglamento. Lo que sugiere que para la próxima oportunidad, las canchas sean aceptadas antes de empezar el campeonato. Recién el 11 de junio se realiza la Asamblea General Extraordinaria para tratar exclusivamente el caso Nacional. ¿Quiénes pueden participar? Los mismos delegados que lo hicieron en la Asamblea General Anual del 31 de marzo. ¿Qué se decide? Mandar una nueva inspección integrada por los señores DW Leslie, CE Dickinson y FR Guppy en compañía del vicepresidente y dos veces inspector de la cancha de Nacional, Mariano Reyna. Objetivo, revisar por última vez y en fallo ya inapelable el campo de juego de marras. Los chimentos de la época dicen que Leslie estaba a favor de Nacional.

El 12 de junio se realiza la inspección más trascendente del año. El informe tiene 2 puntos, uno positivo: es cierto que se hicieron muchas de las reformas solicitadas, pero uno negativo: sin embargo, el campo aún no tiene las medidas requeridas para jugar, ni siquiera tiene las dimensiones mínimas, ¡lapidario! El equipo de Nacional, acaba de dejar de existir para la AFA.

El 14 de junio hay partidos, River juega por la copa Bullrich. La cabeza de Salvarezza tiene un montón de información que es digerida y ejecutada en un tiempo y forma increíble. Junten, junten, todo. Ver Southern Rangers y Lanús, ver El caso Adolfo Tula, ver el informe A un Siglo del Ascenso de River del investigador Patricio Nogueira, ver las investigaciones de Ricardo Mase sobre las actas perdidas de River y el caso Nacional y del mismo autor, las amistades de los jugadores de Nacional en Génesis del Equipo Campeón. Señores, vean y analicen las fechas. Salvarezza, era un genio, pero que pisaba sobre seguro. River se presenta reforzado con varios jugadores de Nacional. A apenas dos días de que los jugadores queden libres.

El caso ya está juzgado y por más que hasta Chevallier Boutell, presidente honorario de la AFA, interceda por Nacional, la AFA no da marcha atrás. El 4 de septiembre sus seguidores intentarán reorganizarlo para ya en vista la temporada próxima.

Southern Rangers y Lanús AC

Entre el cúmulo de noticias que aportan los diarios, hay una noticia que aparenta inocencia pero que esconde el camino que usarán los clubes, el nuestro especialmente, durante el transcurso del año. Resulta que el 10 de mayo, el Herald comenta el caso de los jugadores del viejo Lanús AC. Como esta institución está en crisis, sin cancha y a punto de disolverse, no presenta equipo. Los jugadores quedan así sin poder participar de los torneos y recurren a un club vecino, el Southern Rangers, que los cobija y los presenta como el segundo equipo de la institución. ¡A quién le molesta que un equipo juegue en la Tercera División lleno de jugadores de otra institución! Lo que no se prevé es que esto deja preestablecido un precedente.

El caso Adolfo Tula

La Prensa del 3 de junio, realiza un brillante resumen del caso del jugador Adolfo Tula. Comenta que el 10 de mayo, por el torneo de Primera, jugaron Porteño y San Martín, San Martín ganó 3 a 2. Pero Porteño protestó el partido porque Adolfo Tula, que ya había jugado para Nacional contra Estudiantil Porteño, ahora lo había hecho para San Martín. Por supuesto, Porteño solicitó los puntos de acuerdo con el artículo 14 del reglamento general. Este artículo rezaba que “Todo jugador debe ser socio efectivo del club por el cual juega, y salvo las disposiciones de los artículos 19, 20 y 21, no podrá jugar por más de un club durante la temporada”. El subrayado es nuestro, para recordarlo para el caso River Plate. Ahora bien: los artículos 19, 20 y 21, decían claramente que no se concederá más de un pase durante la temporada a un mismo jugador, quien deberá solicitar la transferencia por medio de una solicitud acompañada de cinco pesos moneda nacional.

El fallo de la CD es desfavorable a Porteño, pues si bien reconoce que Tula, tomó parte de dos clubs, es socio activo de ellos y, además “porque de hecho el club Nacional no existe.” La realidad era que en el momento de producirse el partido entre Porteño y San Martín, Nacional todavía jugaba. Pero este fallo deja la puerta abierta a los que sucederá cuando el equipo deje de existir definitivamente para la AFA. Porteño, por supuesto, apeló y la Asamblea le dio la razón, por lo que ganó los puntos en disputa. Sin embargo, para salvar la imagen de la CD, se decidió culpar a Adolfo Tula de haber engañado al club San Martín y suspenderlo por el resto de la temporada. El caso era tan complicado que recién terminó de resolverse definitivamente en octubre. (The Buenos Aires Herald, 11 de octubre).


“El hijo del comisario”


Como sabemos, don Emilio Hansen, era el presidente de la AFA y como tal, también presidía la CD de la misma. Su hijo, de igual nombre, formaba parte del equipo titular de Estudiantes. Algunos fallos favorables a Estudiantes empezaron a molestar a los clubes de origen británico. El 28 de mayo, por la copa de Competencia, jugaron Estudiantes y San Isidro. Un gol anulado por fuera de juego, genera una invasión de la hinchada del CASI. De resulta de la misma interviene la policía para despejar la cancha. El partido se atrasa tanto que tiene que ser suspendido por falta de luz, faltando 8 minutos para que finalice. La responsabilidad es compartida, porque los invasores eran hinchas de San Isidro, pero la cancha era la de Estudiantes. El partido no se reanuda y Estudiantes se clasifica para la próxima ronda de la copa.

El 14 de junio, el mismo día que River ya se presenta reforzado, se juega la segunda ronda de la copa de Competencia. Estudiantes enfrenta a Belgrano, club que representaba a lo más granado de la prosapia británica. Como la cancha era un lodazal, el partido se demora en su inicio. Tanto que si se aplica el reglamento a rajatabla, el árbitro debería haberle dado por perdido el partido al local. ¿Al equipo de don Emilio? A nadie se le ocurriría. Además, todos quieren jugar el partido y el partido se lleva a cabo. Pero cuando algo raro tiene que ocurrir, ocurre. El partido sigue con un alargue, y faltando 17 minutos, el árbitro lo suspende por falta de luz. El partido iba con Belgrano al frente por 2 a 1.

El reglamento dice que si el partido es suspendido por culpa de uno de los equipos, éste debe perder los puntos. En un fallo híbrido, la CD decide multar a Estudiantes con $25 por el inicio atrasado del partido y que se juegue el domingo próximo los 17 minutos restantes. Fallo regular, bueno o malo. Belgrano acepta jugar, pero en el momento de entrar los jugadores a la cancha, Estudiantes aparece reforzado con 2 jugadores que eran de Nacional, y que por supuesto no habían firmado para River. Ellos son, Borsalino y Hernán Rodríguez, el mismo que nos había hecho el gol en la final de 1907. Hoy el caso está previsto por los reglamentos, pero no lo estaba en aquel entonces. ¡Escándalo! ¿Esos 17 minutos no formaban parte del partido original? ¿Cómo cambiar dos hombres cuando el reglamento así lo prohíbe? Argumentan Belgrano y, más tarde, el Herald, por supuesto. Pero también significa para los riverplatenses, otra cosa. Que la brillante maniobra de Salvarezza había sido analizada y evidentemente aprobada por la cabeza de la AFA, que ahora quería hacerse del resto de los jugadores de Nacional para el club de sus amores, Estudiantes.

¿Quieren saber cómo se resolvió el entuerto Estudiantes vs. Belgrano? Se intentó hacer disputar nuevamente los 17 minutos, con los mismos jugadores del primer partido, a lo que Estudiantes se opuso. Y como el tema iba para largo, se consultó por telégrafo a The Football Association. Después de una paciente espera, la misma recomendó, a través de su secretario, Mr. JF Wall, reconocer lo ya actuado, porque no había ninguna indicación en contrario, tanto para el cambio de jugadores, como para los minutos ya disputados. Por lo tanto, se jugó el partido revancha, ahora en cancha de Belgrano. Allí, hubo una “desinteligencia” en la designación del árbitro. Estudiantes, había recusado al juez designado para el partido, arregló con Belgrano el cambio del mismo, pero en el momento de empezar la disputa, se presentó el juez original indicando que no era válido ningún cambio entre las partes. Estudiantes jugó bajo protesta. Las protestas se extendieron también durante todo el partido. Tanto es así que el árbitro expulsó a dos jugadores de Estudiantes, uno de ellos, Emilio Hansen Jr. Don Emilio, padre, olvidándose de sus supuestas neutrales funciones como presidente de la AFA, amonestó duramente al juez lo que fue discutido a posteriori en el seno de la CD. El juez de línea que había aportado Estudiantes, abandonó el partido, no queriendo ser responsable de lo que consideraba un despojo.

El 24 de julio, La Nación, comentaba que la CD aprobó el informe del árbitro, DWJ Clydesdale por unanimidad y le solicitó al presidente de la AFA que retire los conceptos vertidos contra el árbitro. Emilio Hansen Jr., es además suspendido por 6 meses.

El 28 de julio, el Herald comenta que el presidente de la AFA, Mr. Emilio Hansen, renuncia como consecuencia del asunto Estudiantes-Belgrano. En sus fundamentos dice que no está de acuerdo con no escuchar a los jugadores, que no es justo ni equitativo. El 4 de agosto la renuncia es aceptada y Mariano Reyna asumirá la presidencia para terminar el mandato.

¿River a Primera?

¿Qué pasaba con nuestro querido River mientras tanto? Don Enrique Salvarezza asume más responsabilidades en la AFA y el 18 de junio el Herald informa que fue designado secretario de la comisión de la Primera Liga. River apuesta fuerte y envía una nota a la CD intentando ocupar el lugar de Nacional. Motiva la misma ser el cuadro subcampeón del año anterior de la Segunda Liga. La solicitud fue rechazada.

El Herald vio con horror que los jugadores de Nacional se hubieran ido casi en masa a nuestro querido club y comenta un artículo titulado The Metamorphosis of River Plate que nuestro club es prácticamente Nacional bajo otro nombre. Además, cuestiona si los jugadores de Primera División pueden estar en un equipo de Segunda sin permiso de la AFA, sin una transferencia o permiso especial. Sin embargo, se tranquiliza que no pudieron batir a Quilmes II por la copa Bullrich. Sin embargo, solicita que los árbitros deberían documentar la presencia de los de Nacional hasta que una regla definitiva sea dictada.

El 5 de julio aparece jugando para Argentino de Quilmes, el ex arquero de Nacional, José Buruca Laforia. Un arquero de leyenda. Según las crónicas de la época comparable a los grandes que tuvo el fútbol argentino y mundial.

¿Escisión?

Al mismo tiempo que el Herald criticaba el “temperamento nacional” que había derivado en los casos Nacional, Belgrano-Estudiantes, CASI-Estudiantes y a discusiones acaloradas. La Sociedad Sportiva Argentina (SSA), gobernada por los aristócratas criollos, buscaba dar el zarpazo y quedarse con la organización del fútbol. La SSA había sido creada como una sociedad que debía regular a todos los deportes. Era algo así como un apéndice del gobierno nacional para tener todo bajo control. El fútbol se le escapaba de las manos, ya en ese entonces era demasiado poderoso. Ya existía la norma de reconocer sólo una asociación por país, tanto por parte de la FIFA como por parte de TFA.

Era evidente que tanto Estudiantes como Nacional-Gath & Chaves estaban emocionalmente propensos a dar el portazo e irse de las filas de la AFA. La nueva organización hasta ya tenía nombre, Asociación Argentina de Football, y la SSA tenía intenciones de empezar la temporada 1909 con todo bajo su control. Según La Nación del 29 de julio, hasta la secretaría de la SSA había informado a los medios de prensa dichas intenciones. Se comentaba inclusive que seguiría el modelo y liderazgo de la English Amateur Football Association. Pero como esta entidad sólo arrastraba a los clubes menores, las intenciones se fueron postergando. Recién en 1912 se concretará el intento de la escisión. Mientras La Nación comentaba esperanzado este paso a dar por la SSA, el Herald horrorizado, comentaba el 2 de agosto, que pese a que hay uno o dos clubes estudiando la secesión, el crecimiento de la asociación es muy importante y que pronto tendría cientos de clubes. Que iba a ser una de las más grandes del mundo. Además, que pronto sus jugadores estarían en igualdad de condiciones que los ingleses y europeos.

El caso Ramón Lamique

Era evidente que el antiguo hijo del comisario, Estudiantes, había perdido todo su poderío dentro de la AFA. Ya no contaba con el respaldo del presidente.

El 23 de agosto se enfrentan por la zona B del campeonato de la Segunda División dos de los equipos más poderosos: Estudiantes II y River Plate A. Al leer la crónica del partido nos encontramos que en Estudiantes jugaron, H. Rodríguez y D. Borsalino (ambos ex Nacional) y un tal Ramón Lamique. Hasta aquí nada anormal.

El 13 de septiembre, el Herald comenta otro escándalo organizado por Estudiantes, equipo que como vimos había caído en desgracia. Y tan luego en el partido de liga empatado contra Belgrano. Dice que la CD ha comprobado que Lamique disputó el partido contra Belgrano habiendo previamente jugado para Comercio. Por lo tanto, los puntos correspondían a Belgrano. Ahora bien, cuando revisaron los archivos, se encontraron que Ramón Lamique había jugado varios partidos para Estudiantes II y las protestas, como podrán imaginarse, cayeron todas juntas. También es sancionado don Enrique Salvarezza, por no haber reportado el caso aunque había percibido la irregularidad que se había cometido, por lo que fue privado de su puesto de Secretario del Comité de la Segunda Liga. Por infidencias transmitidas por la tradición oral, se sabe que don Enrique sabía del asunto y que esperaba que el mismo se revelara cerca del final del torneo para que la quita de puntos a Estudiantes fuera significativa. Estudiantes II era justamente el rival a vencer para quedarse con la zona.

La protesta de Racing Club

Como sabemos, leyendo el artículo del investigador Patricio Nogueira, Racing protesta el partido final el cual tiene que ser jugado nuevamente. El motivo, invasión del pueblo darsenero en los festejos del gol. Pero ya había habido un antecedente. En la sesión del 12 de diciembre, la CD da el partido suspendido entre Racing y Boca Juniors ganado a los primeros. Debido a que la parcialidad boquense invadió la cancha faltando un minuto. Pero en esta oportunidad Racing iba ganando.

Una vez terminado el partido Racing-River, el Herald del 15 de diciembre, vuelve a criticar el “temperamento nacional” por la final recientemente disputada. Era evidente que las acusaciones a Nacional tenían heredero. La Nación comenta que Racing protestará el partido y que el árbitro no firmó la planilla. Remata la nota diciendo que durante el día pasará su informe.

Ya sabemos que el partido tuvo que jugarse y uno de los rumores del momento era que River Plate no iba presentarse. El 18 de diciembre en La Argentina, nuestro capitán, Abaca Gómez publica una carta que termina así: “Por último Sr. Director, hago saber que no tengo el menor inconveniente en aceptar partidos con el Racing 2ª Div., no una, sino cuantas veces se me invite, para ofrecerles la ocasión de comprobar quién vence á quién”.

¡Alea Jacta Est! La gloria estaba ahí, al alcance de la mano.


GÉNESIS DEL EQUIPO CAMPEÓN

Por Ricardo Mase (Córdoba, Argentina). Socio del CIHF.

Durante los primeros cuatro partidos de la Liga de este 1908, River Plate utilizó jugadores que ya estaban en la institución (F. Priano, D. Pierrotti, B. Messina, A. García, A. Luraschi, J. Peña, P. Griffero, entre otros) entre los que se hallaban varios que habían disputado la final del campeonato de 2° Liga el año anterior, cuando fueron vencidos por Nacional integrado por varios de los que ahora serían sus nuevos compañeros de equipo.

Bernardo Messina, jugaba en La Rosales y posteriormente fue uno de los fundadores de River Plate.

Francisco Priano provenía de la división “menores”, ascendiendo con los años al primer equipo y había estado entre los allegados a la fundación.

D. Pierrotti había comenzado a jugar en el primer equipo en 1906.

A. Luraschi representaba a la nueva generación surgida del club. J. Peña y P. Griffero, llevaban poco más de un año en el club.

A partir del partido con Quilmes II por la Copa Competencia, toman lugar en el primer equipo, algunos de los jugadores que habían llegado en masa, provenientes del club Nacional, y pasaron a ser mayoría en el plantel del equipo darsenero.

Ellos eran: A. Chiappe, J. Abaca Gómez, J. Morroni, P. Chagneaud, F. Battos, Arce, R. Cambon, J. Casella y L. Devitt,

La importancia de estas incorporaciones fue fundamental en el logro del campeonato. Independientemente de las capacidades de cada jugador, hubo un hecho más que importante, que entendemos primó en todo el accionar de ellos a lo largo del campeonato: el juego de conjunto entre jóvenes que se conocían a la perfección y que llevaban varios años jugando juntos en diversos equipos. Así puede explicarse que prácticamente de un equipo completo que se incorporó, la mitad de ellos, ensamblaran a la perfección con el resto de los jugadores que estaban en River y lograran el campeonato.

Vale la pena repasar rápidamente las trayectorias de estos jóvenes, en donde nos encontraremos riquísimas e interesantes historias.

Nos hablan de jugadores que en pocos años, habían recorrido futbolísticamente hablando, desde el baldío y el equipo colegial, hasta la 1° Liga, la 2° y la 3°, llegando a ser campeones varios de ellos. En otros casos llegando a finales y obteniendo alguna Copa de Competencia.

Nos hablan de pequeñas sociedades y con el correr de los años, la gran sociedad.

Veamos:

Corría el año 1902 y ya jugaban juntos en los equipos barriales de Sarmiento, Europeo-Rioplatense y en el Industrial de Lanús, J. Abaca Gómez, L. Devitt, R. Cambón y J. Casella.

A veces reforzaban también al equipo del Colegio Nacional Sur.

Formaban parte de esos equipos otros conocidos jugadores con quienes seguirían jugando juntos por varios años, hasta la incorporación de los primeros a Gath & Chaves.

En 1903, estos mismos jugadores formaron parte del club América que jugaba en la 3° Liga, realizando una excelente performance, finalizando en el tercer lugar a sólo 2 puntos del campeón Estudiantes.

Llegamos a 1904 y los mencionados jugadores juegan en distintos equipos: J. Abaca Gómez y L. Devitt lo hacen en 2° Liga por el club Lomas Jrs, mientras que R. Cambón y J. Casella lo hacen por Barracas tanto en el equipo de 2° Liga como en el de 1° Liga.

Lomas Jrs. no tuvo una destacada actuación, pero Barracas se coronó campeón venciendo en la final al Alumni de M. Reyna, E. Moore y cía.

De esta manera, R. Cambón y J. Casella se consagraban campeones de 2° Liga.

La curiosidad de este año, es que ambos equipos disputaron la final de la Copa Bullrich, venciendo Barracas por 2 a 0 a Lomas Juniors.

Esa final tuvo enfrentados a nuestros cuatro mencionados jugadores, y al final de la temporada, R. Cambón y J. Casella habían obtenido los dos galardones por los que habían participado.

Cuando era necesario, seguían defendiendo los colores del Colegio Nacional Sur, junto a J. Peña y A. Chiappe.

El año 1905 los vuelve a encontrar a ellos jugando juntos y nuevamente en el América. J. Abaca Gómez, L. Devitt y F. Battos en la 2° Liga, mientras que en el equipo de 3° Liga, lo hacían J. Peña y A. Chiappe, a los que se había sumado J. Morroni, quien también defendía a veces al Mariano Moreno en partidos desafío.

En 2° Liga el América se corona campeón venciendo en la final a Belgrano “B”, por lo cual J. Abaca y cía. lucían su título de campeones.

Mientras tanto el equipo de la 3° Liga quedaba a las puertas de las semifinales y llegaba hasta los cuartos de final de la Copa El Diario.

R. Cambón y J. Casella seguían jugando por el Barracas, ya afianzados en 1° Liga.

No les fue bien ya que Barracas de mala campaña, anuncia su retiro del torneo.

Luego J. Casella pasaría a jugar por Estudiantes en 1° Liga.

P. Chagneaud aparece en Independiente y P. Griffero lo hace en el equipo de 3° Liga, Brandzen, de regular campaña.

Llegamos entonces a 1906, en donde comienza a producirse en parte, la reunión de estos dos grupos en un mismo equipo.

J. Abaca Gómez, L. Devitt, F. Battos y A. Chiappe, habían pasado al club Barracas, en donde se reunieron con R. Cambón y J. Casella, quienes seguían jugando allí. Todos integraban los equipos de este club en la 1° y 2° Liga, sin realizar buenas campañas.

P. Chagneaud seguía en Independiente.

Fiel a la costumbre de defender los colores de alguna institución educativa, J. Abaca Gómez, A. Chiappe, J. Morroni y F. Battos jugaban de vez en cuando por el Mariano Moreno, a los que se habían sumado S. Politano y Mariani.

Pero avanzada la temporada, J. Abaca Gómez, J. Peña, F. Battos, P. Griffero (que había dejado el Brandzen), J. Morroni y Arce, se incorporan al equipo de Gath & Chaves en 3° Liga.

Los equipos “A” y “B” de Gath & Chaves finalizan en el primer lugar de sus respectivas zonas, llegando sólo uno de ellos a la final, que finalmente pierde.

En esta misma temporada se produce la desvinculación de A. Chiappe, L. Devitt y R. Cambón del club Barracas.

Falta aún el último paso para completar la reunión de todos estos jugadores en un sólo equipo: Nacional.

En 1907, por las circunstancias por todos conocidas, Gath & Chaves, para poder competir en la Liga cambia su nombre por el de club Nacional.

Juegan en Nacional en 2° Liga los que lo venían haciendo en Gath & Chaves, J. Abaca Gómez, J. Morroni y F. Battos.

Se incorporan desde el Barracas, A. Chiappe y L. Devitt, también para pasar a integrar el equipo de 2° Liga.

En el equipo de la 3° Liga lo hacen Arce y V. Oñate.

Llega P. Chagneaud para sumarse al equipo de 2° Liga. Mientras que R. Cambón y J. Casella juegan por Estudiantes en sus equipos de 1° y 2° Ligas.

J. Peña, P. Griffero y Loidi pasaron directamente de Gath & Chaves al club River Plate.

El equipo de Nacional de la 3° Liga, realiza una mediocre campaña, mientras que el de la 2° Liga, como sabemos se corona campeón y logra el ascenso.

Y así arribamos a este 1908 que encuentra reunidos en River a las nuevas incorporaciones: J. Abaca Gómez, L. Devitt, A. Chiappe, J. Morroni, P. Chagneaud, V. Oñate, R. Cambón, S. Politano, E. Fernández, J. Casella, F. Battos y Arce.

La mayoría de ellos, junto a quienes ya estaban en River: B. Messina, A. Luraschi, D. Pierrotti, A. García, F. Priano, entre otros, integraron el plantel que realizó una brillante campaña coronándose campeón y logrando el ascenso a la máxima categoría, por primera vez en la historia del Club Atlético River Plate.

Estos jóvenes habían recorrido un rico camino de experiencia desde sus primeros pasos en el fútbol en los clubes barriales y los colegios hasta llegar a las 1°, 2° y 3° Ligas. Había entre ellos varios que ya conocían la alegría del campeonato y de la copa. Habían vivido semifinales y finales, incluso siendo rivales entre ellos.

Como vimos primitivamente se movían en dos grupos que los tenían como integrantes de diversos equipos.

Luego siendo un sólo grupo, el fútbol les depara el éxito en los campeonatos de 1907 y 1908 en 2° Liga y el hecho –entendemos- inédito de jugar en una misma temporada en 1° Liga convirtiéndose en candidatos y frustrado esto, obtener en 2° Liga nuevamente el campeonato con distinto equipo.

Pero no quedaría aquí este ir y venir de este grupo de jóvenes que se conocían a la perfección. En 1910 se los observa integrando nuevamente el equipo de Nacional.

Pero esa es otra historia.

Integrantes del plantel campeón del Club Atlético River Plate:

Hasta donde nos lo han permitido las fuentes consultadas, a continuación se mencionan los jóvenes que jugaron durante la temporada:

Julio José Abaca Gómez; Silvio Politano; Ricardo Cambón; Francisco Priano; Pablo Francisco Chagneaud; L. Devitt; Alejandro Aníbal Arturo Chiappe; J. Casella; Elías Fernández; A. González; Anempodito García; J. González; Pascual Griffero; Arce; Alejandro Juan Luraschi; Levallois; Bernardo Vicente Antonio Messina; Mariani; José Morroni; D. García; Juan Ramón Peña; Brevich; Dino Pierrotti; Hotter.

Anécdotas.

Bernardo Vicente Miguel Messina, fue el único de los genuinos fundadores que tuvo el honor de haberse coronado campeón en alguna de las Ligas oficiales y lograr un ascenso.

Indudablemente quien comandaba el grupo de jóvenes que venían jugando juntos, como hemos visto durante varios años, era Julio Abaca Gómez uno de los “mayorcitos” del grupo. Es altamente probable que haya sido vinculado a River por Pedro Martínez y Alberto Flores, dos de los fundadores del club. Se conocían y habían jugado algunos partidos juntos en el Industrial de Lanús allá por 1902. Además Fernando Flores padre de Alberto y de Fernando (otro de los fundadores) había sido padrino de bautismo de Julio Abaca Gómez.

En uno de los partidos de esta temporada, River tuvo que enfrentar en semifinal a F. C. Oeste al que venció por 5 a 1. La curiosidad es que en el equipo de F. C. Oeste jugaba Enrique Rolón, hermano menor de Eduardo, fundador de River; y seguramente presente en aquel momento fundacional. Además jugador del River Plate recién fundado integrando el equipo de Juniors, futuro famoso equipo de 4° Liga de la entidad. En ese partido también jugó para F. C. Oeste, Ricardo Scala, quien había integrado junto a Rolón aquel equipo de Juniors y cercano a los jóvenes que luego darían nacimiento a River Plate.

Durante esta temporada de 1908, el presidente de River Plate, era don Leopoldo Bard, a quien sus prácticas hospitalarias por su carrera de Medicina, lo habían llevado a estar frecuentemente instalado en el barrio de Flores desde 1906. No desperdiciaba don Bard la oportunidad de jugar al fútbol y debido a ello integra el equipo de Flores que competía en 2° Liga. En 1907 jugando para este equipo, tuvo que enfrentar al Nacional de Abaca Gómez y sus amigos, partido que terminó en goleada del equipo de Floresta. Un año después seguía siendo presidente y seguramente festejó las alegrías que esos jugadores, rivales en 1907, le brindaban.



Fuentes consultadas.

Diarios La Nación, La Prensa, 1902 a 1908.

Diario La Argentina, 1903 a 1907.

Historia de River Plate, Editorial Eiffel, autores varios, 1958. Tomo I.

Archivo de Fútbol, Carlos Francisco Yametti.